“Ni mafiosos ni aprietes”: redobla Macri la apuesta contra Moyano y lo sube al ring después del 21F

El Presidente aprovechó una recorrida por Entre Ríos para disparar sobre el camionero. Dijo que el "trabajo" y el "dialogo" son el camino de una Argentina "sin aprietes, extorsiones y sin comportamientos mafiosos"
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Prefirió no nombrarlo pero sí dar todos los indicios para saber de quién estaba hablando. El presidente Mauricio Macri aprovechó la recorrida por la provincia de Entre Ríos que realizó esta mañana para apuntar sobre el sindicalista Hugo Moyano y la marcha a la que convocó: dijo que el “trabajo” y el “dialogo” son el camino de una Argentina “sin aprietes, extorsiones y sin comportamientos mafiosos”.

De esta forma, el jefe de Estado aprovechó la ocasión para disparar sobre Moyano en la antesala de la multitudinaria marcha que tendrá su epicentro en la city porteña. En su breve discurso, sostuvo que “es importante fortalecer la herramienta del diálogo y sentarnos alrededor de una mesa, y ver cada uno que podemos aportar”. Además utilizó a la “pesada herencia” de los gobiernos kirchneristas al aseverar que “esta es una Argentina que está creciendo después de tantos años de abandono”.

No es la primera voz que sale a marcarle la cancha a Moyano en la previa del 21-F. El ministro del Interior Rogelio Frigerio cargó duro sobre el camionero: sostuvo que “es la marcha del retroceso” y que “algunos dirigentes se sentían cómodos hace dos años pero donde había privilegios, hoy no los hay y todos debemos rendirle cuentas a la Justicia”, y añadió: “Ninguna marcha, por más éxito que tenga, podrá frenar el proceso judicial”. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue en el mismo sentido, aunque remarcó que el costo político de la reforma laboral y los incidentes fuera del Congreso lo pagaron todos. “Esperemos que sea una movilización madura y en paz y que todos hayamos aprendido de lo que pasó en diciembre. La mayoría de los argentinos no quiere una Argentina extorsiva, sostuvo.

A las 15 comenzará el acto y si bien no cambiará sustancialmente la situación judicial que pesa sobre Moyano, si incomodará a un Gobierno que atraviesa una tormenta por múltiples factores. La consigna del camionero será ganar la calle; la del Gobierno será asociarlos al pasado y frotarse las manos mientras más cerca esté éste del kirchnerismo.