Máxima tensión y negociaciones contrarreloj: espera Cambiemos aprobar el “corazón” del reformismo permanente

El Canciller - Comentarios

Luego de una jornada de gran tensión, el Congreso entra en un clímax extremo: aún sin precisiones concretas sobre el resultado, debido a las negociaciones contrarreloj con los gobernadores, Cambiemos intentará sancionar la ley de reforma previsional a partir de las 14. Con marchas y protestas desde temprano, afuera también será una jornada compleja. Con un gran operativo en los alrededores, todas las miradas estarán puestas en la Cámara de Diputados, en lo que promete ser una sesión maratónica. La iniciativa ya tuvo el visto bueno de la Cámara de Senadores. Es ahora o nunca, el leitmotiv oficial.

En el oficialismo tienen una cauta expectativa y confían en conseguir los 23 votos del peronismo (y de otras fuerzas) para sancionar la ley. Ante una resistencia creciente ante la inminencia de la votación, se resolvió actuar “cuanto antes”. En Balcarce 50, luego de una reunión entre el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, y el intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Raúl Jalil (PJ), determinaron que el paso del tiempo es perjudicial para aprobar la reforma. “Esto está muy caliente, no aguanta una semana más. Hay que apurar”, le dijo una importante espada de Cambiemos en el Diputados a La Nación. Todo tiene un costo: por presión de Manzur, las gaseosas no tendrán un aumento en los impuestos internos.

En el peronismo el panorama es complejo. Mientras se van definiendo a cuentagotas el apoyo de los gobernadores al proyecto, el “poroteo” oficialista será a velocidad crucero hasta las 14. El interbloque Argentina Federal, cuyo jefe es el salteño Pablo Kosiner, es “prácticamente” la llave que necesita el Gobierno. Cuentan con 35 votos, aunque Kosiner ya avisó que ”que algunos diputados votarán en contra”: todavía no se pusieron de acuerdo sobre quién pagará el “costo político”.

El gobernador pampeano Carlos Verna (PJ) ya advirtió que sus tres diputados votarán en contra del proyecto. “La nueva fórmula no me conforma porque el aumento debe ir por encima de la inflación, por eso los diputados de La Pampa van a votar en contra“, comunicó. SIn embargo, en la sesión ordinaria del 29 de noviembre, sus dos senadores, (Daniel Lovera y Norma Durango), ayudaron a darle media sanción.

Las cuentas que hacen el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, y su par de Cambiemos, el radical Mario Negri dan así: al las tres bancas que reportan al gobernador Manzur, se le suman Gerardo Zamora (Santiago del Estero, 6 diputados); Hugo Passalacqua (Misiones, 4 diputados; y Juan Schiaretti (Córdoba, 4 diputados). Sobre la figura del cordobés pesan varias incógnitas. Nadie sabe aún si se sentará en su banca Adriana Nazario (que cuenta con un monobloque aliado), esposa de su socio político José Manuel de la Sota. Hasta ahí, 17 votos cuenta el oficialismo. No obstante, se especula que con ausencias y abstenciones, también puede ayudar a aprobar el “corazón” del “reformismo permanente”. Tiene una explicación simple: a menor cantidad de diputados, menor es el número que necesita Cambiemos para lograr la mayoría simple.

Un dato: puede llegar a haber algunos diputados que den quórum, pero que para no quedar “pegados” y no pagar el costo político, se vayan a dormir antes de votar.