Más ganas que fútbol: saldo negativo para la Selección de Scaloni en los amistosos de 2019

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Pocos méritos hizo la Selección Argentina para vencer a Marruecos. Luego de un duelo marcado por las ráfagas de viento, el récord de infracciones permitidas por la liviandad de un árbitro que no supo imponer su autoridad y las imprecisiones de un equipo con más ganas que fútbol, lo destacado es el saldo negativo que se lleva -aunque lo niegue- Lionel Scaloni de la gira por Madrid y Tánger.

Quizás fueron la juventud y la inexperiencia de un equipo que reflejó en la cancha esas mismas falencias que se le critican a su comandante. Tanto ante Venezuela como contra Marruecos, la albiceleste careció de peso ofensivo. Y aunque sí tuvo situaciones de gol, nunca pudo imponerse ante rivales de tercera línea. Dominarlo, someterlo a su ritmo ni acorralarlo contra su arco. Nada de eso.

Justamente esa deuda que el seleccionado argentino mostró en el ataque es lo que remarca la insólita e injustificada ausencia del Kun Agüero, en una lista que también tenía los regresos de Messi, Di Maria y Mercado.

Lo positivo: Guido Rodríguez, Andrada y el regreso de Messi


De una derrota y un triunfo ajustado -casi inmerecido- pocos aspectos positivos se pueden extraer. Sin embargo, el regreso de Lionel Messi fue lo más valorado. Pero solo por la importancia de tener nuevamente al mejor jugador del mundo y renovar las expectativas de verlo levantar un título. Es que su presencia, obligada por cuestiones extrafutbolísticas (Adidas presentaba su nueva camiseta y el 10 no podía ausentarse), poco ayudó a solucionar los problemas del equipo.

Pero no fue lo único: los debuts de Guido Rodríguez y Esteban Andrada mostraron nuevos horizontes en puestos que exigían una urgente renovación, luego del fracaso de Rusia 2018. Con rendimientos discretos, ambos pelearán, desde la desventaja del suelo latinoamericano, por un lugar en la lista de 23 para la Copa América en Brasil. Similar será el caso de Iván Marcone, Rodrigo De Paul, Matías Suarez y Darío Benedetto.

Lo negativo: Pity Martínez, la línea de cinco y la presencia de Messi


Así como su regreso es celebrado, la presencia de Messi terminó siendo un problema para la Selección Argentina. La misma renovación obligada que le dio créditos a Scaloni para conseguir una extensión en su interinato, “arruinó” la vuelta del 10.

La juventud de sus acompañantes, que padecieron el peso de una camiseta que carga con más de 20 años de sequía, atentó contra el juego de Messi, en particular, y el funcionamiento del equipo, en general. Es que muchos de ellos, ante la presión alta de los venezolanos, exhibieron temores y prefirieron buscar al delantero del Barcelona, incluso hasta cuando no era la mejor opción de pase.

Lo negativo se concentró esencialmente en el primer encuentro, en el que el experimento de la falsa línea de cinco defensores duró solo 45 minutos, por la falta de ensayo del esquema y la incomodidad de sus actores para hacer los relevos o tomar a los veloces delanteros rivales.

Tampoco fue bueno el partido del Pity Martínez. Al reemplazo natural de Ángel Di María, que encima no jugó ante Marruecos por lesión, se lo vio incómodo con la presencia de Tagliafico, además de impreciso y falto del ritmo explosivo que mostró en River. Y aunque parece difícil que se pierda la Copa América por un mal partido, la recuperación de Milton Casco adelanta a Marcos Acuña y lo convierte en un competidor directo, junto a Manuel Lanzini y un relegado Erik Lamela.