Macri, Garavano, Durán Barba y Angelici: reaviva Carrió la grieta interna y pone en peligro la alianza

El Canciller - Comentarios

Haciendo oídos sordos al operativo de contención oficial, tras sus furiosas declaraciones que recrudecieron la interna de Cambiemos, Elisa Carrió regresó a la primera plana en La Noche de Mirtha para darle un nuevo dolor de cabeza a la Casa Rosada.

Practicando un monólogo, volvió a sepultar las figuras de Germán Garavano y Daniel Angelici, reprendió contra el estratega oficial Jaime Durán Barba y afirmó haber perdido la confianza con Mauricio Macri en la lucha contra la corrupción.

En ese apartado, la líder de la Coalición Cívica ratificó la presentación de un juicio político contra el ministro de Justicia, sentenció la posibilidad de “negociar con las mafias del fútbol -por el mandamás de Boca- y estar bien conmigo” y manifestó su hartazgo por “garantizarle la impunidad a Menem porque nos hizo un favor”.

Si bien dejó en claro que no romperá la alianza cambiemita, calificó a la situación actual como “un divorcio transitorio”, para “establecer nuevas reglas”. En esa línea, confirmó que Macri “le dio un beso seco” en el acto Argentina Exporta, y deslizó un mensaje ambiguo, al expresar que quiere más al Presidente de lo que debería.

Con semblante fervoroso, defenestró la presencia del gurú Durán Barba en el Gobierno así como la táctica polarizadora que impulsa junto a Marcos Peña, al sentenciar que “estoy harta de que digan ‘Cristina no debe ir presa’, para ganar las elecciones”.

La diputada nacional por la Ciudad, que reveló su impronta feminista en toda la emisión, defendió la gestión de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, a quien calificó como “lo mejor que le pudo pasar a la Argentina”, reivindicó el desempeño de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y urgió por la presencia de su amigo cesanteado, Mario Quintana. “Se fue el mejor hombre y quedaron los peores”, aseveró.

De esta manera, Carrió volvió a desobedecer las directrices oficiales, reavivó la grieta interna y dejó tambaleando la unidad amarilla. No obstante, no vaciló al afirmar que a Macri “le irá muy bien en las elecciones”; la incertidumbre es si lo hará con ella de aliada.