Los “llorones de la UIA”: bancan los empresarios a los industriales y se desmarcan de Cabrera

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El aumento de importaciones de latas de tomate desató una guerra inusitada entre el Gobierno y los empresarios aglutinados en la Unión Industrial Argentina (UIA). Quien salió a marchar la cancha aunque también a calmar las aguas fue el vicepresidente Adrián Kaufmann Brea, justamente el gerente general de Comunicaciones del Grupo Arcor, empresa a la cual perjudica la medida. “Los empresarios no lloramos, solo defendemos la competitividad de nuestra industria”, dijo.

“Las críticas a la producción industrial fueron discutidas con más de tres horas de análisis, y esto sirvió para dejar de lado cuestiones personales y pensar en las resoluciones urgentes que tiene la competitividad de los productos argentinos. Hubo un fuerte respaldo a nuestro presidente Miguel Acevedo, por su decisión de dar la cara el pasado fin de semana en los medios de comunicación”, dijo el directivo de Arcor en diálogo con Infobae. Por el momento no hubo retruque del Gobierno.

Kaufmann Brea también disparó indirectamente sobre el ministro de Producción, Francisco Cabrera: “La industria está en una situación delicada y esto no redunda en un beneficio de consumidor. No somos llorones y lo que hacemos es defender la industria nacional, y el gobierno tiene que saber que el Estado se queda con el 40 % de cualquier alimento que se vende en la Argentina”.

Con las declaraciones de Kaufmann Brea, la multinacional salió a respaldar a Miguel Acevedo, presidente de la UIA. Otro que encendió la mecha fue José Urtubey, dirigente de los industriales, quien dijo “no tenemos competitividad, ni financiamiento productivo”, en una clara alusión a la gestión del ministro de Producción, Francisco Cabrera.

Cabrera fue quien elevó el tono de la polémica y el viernes disparó. Les pidió a los industriales que tienen “solucionar problemas y no enunciar estupideces” y que “hay que dejar de llorar”.

Fuera de la batalla retórica, los industriales tienen pedidos concretos para el Gobierno: quiere que Cambiemos resuelva la presión impositiva y la logística que pesa sobre las empresas. De fondo, tienen una crítica que le deslizaron ya varios intelectuales económicos a Macri. “Mientras el mundo se vuelve proteccionista, en Argentina aumentan las importaciones”.