López Murphy, el presidente de la Argentina del could have been

El Canciller - Comentarios

En verano, Ricardo López Murphy nada dos horas por día en el Adrogué Tennis Club. Nada con remera para cuidarse del sol que pega fuerte.

En un bar ruidoso de Belgrano me acuerdo de una línea de Leonard Cohen que habla de la derrota invencible. Moviendo la boca desde el maxilar inferior me sale parecida la voz de Leonard Cohen pero no me acuerdo el poema. Creo que también dice scavengers like me.

A la mañana López Murphy estaba iluminado a medias por una ventana a una contrafrente abierto y con luz naranja, en una oficina como la del contador de Don Draper, engominado de una manera que le va a durar perfecta hasta la noche, con una corbata regimental, con un montón de derrotas encima, invencible.

López Murphy tuvo cáncer, dice que es como tener un problema a cinco mil kilómetros de la costa.

López Murphy tuvo cáncer, dice que es como tener un problema a cinco mil kilómetros de la costa. Me dijo que no tuvo miedo pero no le creí. Lo vi más joven que la última vez que hablamos, en un programa de radio que tenía.

Ese día le hice una emboscada. Me había dicho que llegaba justo de dar una charla. Compré sanguches de miga de los salados, tipo crudo y rúcula y vinazzi. A López Murphy le dio sed y a todos los que estábamos también y fue un buen rato.

Los del pueblo liberal producimos endorfinas con todo lo que tenga que ver con López Murphy.

Mi legado está en YouTube, dice López Murphy. Siempre tuve una enorme obsesión por el ejemplo, me dijo.

López Murphy da charlas a jóvenes en el interior, piensa que está sembrando algo. Dice que no dudaría en hacer campaña si lo pidieran las encuestas pero que así vive mejor.

Cuando se ríe López Murphy hace como un tosido para adentro. Es el presidente de la Argentina del could have been, piensa en todas las subidas a la autopista que se perdió el país. Piensa que hoy seríamos un país mejor y más transparente si él hubiera ganado en la elección del 2003, cuando salió tercero con el 18 por ciento de los votos.

Es el presidente de la Argentina del could have been, piensa en todas las subidas a la autopista que se perdió el país.

López Murphy dice colectivismo para decir kirchnerismo y le hubiera gustado que Macri se copie de Churchill en vez de coparse con lo liviano del helio que traen los globos.

López Murphy piensa que el fracaso venezolano es un mensaje casi cósmico, una tragedia causado por la ideología. El Che Guevara decía que para 1980 Cuba iba a superar a Estados Unidos, hoy son tres quintos de República Dominicana, me dijo y me dió euforia escucharlo decir “Che Guevara”.

López Murphy dice que acá es el único lugar donde lo queremos a Trump. Dice que ser liberal es estar en las antípodas de Trump.

López Murphy no quiere decir mucho a quién va a votar. En las PASO va con alguno de los liberales. Debe ser amigo de todos, así que no le quise insistir para que se defina.

López Murphy se llama Hipólito de segundo nombre pero prefiere toda la vida a Alem. López Murphy no se dobla ni se quiebra, camina mucho, hace cinta y gimnasia además de nadar en verano.