Lobby y poder: enfrenta Weinberg de Roca una dura batalla en el Senado para darle el gusto a Macri

El Canciller - Comentarios

Por fuera de Comodoro Py y de la justicia nacional. Sin experiencia penal. Independiente. Estética. Prolija. 100% Macri. Algunos de los calificativos que recibió ayer Inés Weinberg de Roca, la ganadora de la puja por el sillón que dejó vacante Alejandra Gils Carbó en la Procuración General de la Nación.

Tal como anticipó El Canciller, el nombre de la actual presidenta del Tribunal Superior estaba en los papeles del Ejecutivo desde octubre, cuando se conoció la renuncia de Gils Carbó. Los fiscales más antiguos no quedaron demasiado felices con la elección y la consideran una victoria de Elisa Carrió.

Weinberg de Roca tiene 69 años, por lo que muchos auguran un mandato de “transición”. La jueza integró el Tribunal Penal Internacional de Ruanda, lo que le permitió conocer en profundidad el genocidio que sufrió aquel país. Además, intervino en los casos de exterminio en la ex Yugoslavia.

La jueza, de aceitados vínculos con el sector empresario, casi siempre votó de acuerdo a lo que el Gobierno de la Ciudad necesitaba. Esas fueron sus posturas en estos más de cuatro años que hace que está dentro del Tribunal Superior, una especie de Corte Suprema pero de la Ciudad. “Es leal a quién la nombra”, dijeron desde su actual lugar de trabajo.

¿Cómo es el proceso?

El Gobierno debe comenzar con el proceso público que consiste en el conocimiento de los antecedentes de la elegida. Después, vendrá la etapa de impugnaciones y apoyos, donde tantos personas comunes y corrientes como ONG´s pueden hacer llegar sus planteos sobre la ¿futura? Procuradora.

Después, vendrá la audiencia pública en la comisión de Acuerdo del Senado. No sólo deberá salir airosa de la sesión sino que necesitará de los votos de los dos tercios de la Cámara como para convertirse en la jefa de todos los fiscales.

La importancia del peronismo

En el Senado, Cambiemos no la tendrá fácil. Dependerá casi exclusivamente del peronismo, que tiene mayoría en esa Cámara. Weinberg no cuenta con apoyos judiciales fuertes más allá del okey macrista. Y eso en el Congreso lo saben.

Con todos estos ingredientes, y con la teoría de que en el medio Macri necesitará los votos peronistas para leyes laborales y otros proyectos en danza, mañana será el primer paso para las intenciones de Macri de convertirla en la nueva Procuradora General.

Su relación con Macri

“Mi relación es netamente laboral. Lo conocí en 2009, en actos protocolares, y después ha habido reuniones de trabajo pero no sólo conmigo, si no con otros colegas. A su esposa no la conozco, no la he tratado, la he visto en algunas cenas y la he saludado”, aseguró ante la consulta de los legisladores.