Las tres características que diferencian a la vacuna rusa Sputnik V de la de Pfizer

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Argentina, al igual que el mundo entero, está a la espera de las vacunas contra el Covid-19. Las declaraciones del ministro de Salud, Ginés González García, sobre la dificultad de traslado de la Sputnik V y las exigencias del laboratorio Pfizer, alertaron al país.

Cada vacuna tiene características particulares desde la tecnología que utilizan para poder llevarla a cabo hasta la temperatura que necesitan para mantener su eficacia. En lo que coinciden es la alta eficacia y en que los productores de ambas dosis ya solicitaron ante la ANMAT la aprobación del uso de emergencia en el país.

Pfizer

Tecnología

La vacuna de Pfizer y BioNtech BNT162b1 utiliza una fórmula basada en la tecnología del ARN mensajero que lleva instrucciones de ADN para que las células generen ciertas proteínas protectoras. Se envuelve en una nanopartícula lipídica que permite que esté protegida en la sangre y pueda ingresar en la célula de la persona.

El ARN mensajero se fabrica en el laboratorio. Mediante la vacuna se inserta en el cuerpo y fabrica proteínas o antígenos específicos del coronavirus: sus espículas -puntas que están en su superficie y le permiten adherirse a las células humanas para penetrarlas-.

Temperatura ultra baja

La enorme desventaja de esta vacuna es que como está envuelta en una cápsula protectora de lípido, debe almacenarse a muy baja temperatura porque el ARN es frágil. Por eso, requiere – 80 °C, una temperatura mucho más baja que la que ofrecen las heladeras estándar. Esto conduce al desarrollo de contenedores específicos, que se rellenan con hielo seco, para distribuir las dosis.

El preacuerdo que hizo el Gobierno con Pfizer y Biontech peligra, debido a la falta de infraestructura que tiene el país para mantener fría y en buen estado a las dosis. Las autoridades sanitarias argentinas habían solicitado comprar 750.000 dosis.

Sumado a que necesita mucho frío para mantener las vacunas, se requiere un rápido traslado de las dosis al interior del país. Es decir, que se deben usar aviones con sistemas a base de hidrógenos y heladeras enormes que mantengan la temperatura necesaria.

Además, el laboratorio estadounidense que fabricará la mitad de las dosis previstas para este año por problemas con la puesta a punto de la cadena de suministro. La falta de materias primas provenientes de Estados Unidos y Europa vuelve imposible producir la cantidad que calcularon en un principio.

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Lo positivo

Pese a que no se producirán todas las dosis previstas por falta de materias primas, la ventaja es que es fácil y rápida de producir en comparación con la fabricación de vacunas tradicionales. Su precio es entre USD 30 y 35 dólares.

La eficacia del 95% frente al Covid se logró siete días después de la segunda dosis y 28 días después de la primera. En general, la fórmula no produjo efectos adversos aunque en algunos casos causó fiebres y dolores donde fue inyectada. Solo se registraron dos casos de anafilaxia o reacciones alérgicas graves.

Además, el ensayo clínico del Hospital Militar Central testeó su eficacia. El infectólogo Fernando Polack, director de los ensayos de Pfizer en el país, aseguró que en la Argentina, la vacuna “tuvo una eficacia de 97%”. A su vez aclaró a Radio Mitre que “hubo un solo enfermo entre todos los vacunados o sea que funcionó fenomenalmente bien”.

Los productores de la vacuna ya presentaron la documentación preliminar a la ANMAT en busca de la aprobación de su uso de emergencia. Esa autorización la consiguió en Reino Unido (se aplica desde la semana pasada), México, Canadá y Estados Unidos (este lunes comenzó a vacunar).

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Sputnik V

La vacuna desarrollada por el Instituto de Investigación Gamaleya de Rusia utiliza una tecnología que ya demostró seguridad y eficacia en otras vacunas como la del ébola. La Sputnik V usa una plataforma llamada de “vectores no replicantes”.

Los vectores son virus que se modifican genéticamente para que no tengan capacidad de reproducirse en el organismo y se usan para transportar material genético del virus del que se quiere inmunizar. La Sputnik V usa adenovirus humanos como vectores. Hay dos adenovirus, uno diferente en cada dosis, para provocar una mayor y más duradera respuesta en el sistema inmunológico.

A esos adenovirus se le suma una parte de la proteína espiga que pertenece al coronavirus. Cuando se usa la vacuna Sputnik V, el virus no ingresa al cuerpo ya que la vacuna solo contiene información genética sobre parte de su capa de proteína externa (la proteína espiga).

Lo positivo

La ventaja de la Sputnik V es que la forma liofilizada (seca) de la vacuna permite almacenarla a una temperatura de +2 a +8 grados Celsius. Esto vuelve más simple la logística para su traslado y almacenamiento. A su vez, para poder distribuirse en los mercados extranjeros, será producida por los asociados internacionales de la RDIF en la India, el Brasil, China, Corea del Sur y otros países.

La vacuna tuvo una eficacia superior al 95% a los 21 días de la segunda dosis en la prevención de la infección por coronavirus, según los resultados preliminares de sus estudios de fase 3. Ahora sigue su estudio clínico de fase 3 con más de 40.000 voluntarios en Rusia y también se hacen ensayos en Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos, Venezuela y otros países. Mientras que la fase 1-2 continúa en la India.

Sputnik V es la primera vacuna registrada en el mundo a base de una plataforma probada basada en vectores adenovirales humanos. Está en la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre las 10 principales vacunas candidatas que se acercan al final de los ensayos clínicos y al inicio de la producción en masa.

El costo de una dosis de la vacuna para los mercados internacionales será menos de 10 dólares (Sputnik V es una vacuna de dos dosis).

Las solicitudes de más de 1.2 mil millones de dosis de la vacuna Sputnik V vinieron de más de 50 países.

Las dificultades con el traslado

Argentina espera una parte de sus dosis antes de fin de año. Sin embargo, el ministro de Salud, Ginés González García explicó este martes que que “hay dificultades con los aviones” para que lleguen las vacunas durante este mes. 

Rusia ya presentó la documentación preliminar a la  ANMAT en busca de la aprobación del uso de emergencia de la vacuna. El cinco de diciembre pasado, en Moscú comenzó a aplicarse la vacuna a profesionales de la salud, docentes y trabajadores sociales.