Las claves del nuevo proyecto de cannabis medicinal que podría ser ley el año próximo

La diputada Carolina Gaillard presentó una nueva iniciativa en el Congreso que regula el consumo de marihuana con fines terapéuticos.
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La ola verde arrasa. La reciente reglamentación de la ley 27.350 de cannabis medicinal auguró la ampliación de derechos para las personas que necesitan la planta por problemas de salud. “Trabajamos con el CONICET en la nueva reglamentación que mejora muchísimo los alcances de la ley vigente”, explicó la diputada por el Frente de Todos, Carolina Gaillard.

Se involucró en la creación de la novedosa reglamentación, que legaliza el autocultivo -nunca fue garantizado porque el artículo 8 de la ley 27.350 no se reglamentó-. Además prevé la venta de fármacos a base de cannabis en farmacias. “Son dos vías de acceso claras”, sostiene. Y aclaró: “El Estado debe acompañar y no criminalizar el cultivo de cannabis”.

Gaillard fue coautora de la ley actual, en ese momentos era presidenta de la comisión de Salud, y promueve una nueva. “Es muy importante la nueva normativa que dictó el Ejecutivo, porque a pesar de tener una ley de cannabis medicinal, las personas que querían comprar lo hacían en el exterior o en el mercado ilegal”, precisó.

Para ella, la reglamentación “viene a saldar una deuda pendiente con quienes necesitan el cannabis para uso terapéutico”. Además de brindarle seguridad a las personas que temían autocultivar porque estaban expuestas a una posible causa judicial, dado que la ley 23.737 de drogas prohíbe la práctica.

De la ley actual al nuevo proyecto

La presidenta de la comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados estudió todo acerca del cannabis. Desde su banca impulsó la creación de la ley 27.350. “Con las organizaciones dedicadas al cannabis medicinal preferimos tener una ley, antes que nada”, recordó sobre la época en que se sancionó la norma en 2017. Y remarcó: “El apoyo fue más allá de que no garantizara el acceso al aceite”.

La sanción de la ley de cannabis medicinal se produjo durante la gestión del expresidente Mauricio Macri pero encontró enormes trabas. “No había voluntad del Gobierno de Cambiemos para que sea operativa la norma. Priorizaron la seguridad en vez de la salud. Pensaron siempre desde la perspectiva del ministerio de Seguridad que estaba a cargo de Patricia Bullrich”, señaló Gaillard..

“La ley vigente es insuficiente porque establece solo un marco para la investigación del cannabis”, explicó la diputada. En cambio, su nuevo proyecto establece un marco de regulación más amplio.

Acuerdos en lo penal y lo sanitario

Este año, la abogada se dio revancha. Hace una semana presentó un nuevo proyecto de ley en el Congreso titulado: “Regulación del cannabis para la salud”. El mismo establece “un marco regulatorio integral al acceso, el cultivo, la producción y comercialización del cannabis para uso medicinal”.

La iniciativa es de avanzada, supera abiertamente a la ley vigente y busca que se garanticen los derechos de los consumidores y cultivadores de cannabis con fines terapéuticos.

Por un lado, modifica la ley de drogas. Este punto es trascendental para que una nueva ley que regula esta materia sea operativa y no suceda lo que ocurre en la actualidad con la 27.350. Además, cambia la normativa sanitaria de la ANMAT que prevé al cannabis como ilegal. Esas dos patas -la penal y la sanitario- son un gran impulso para ejercicio de derechos.

De la iniciativa participaron organizaciones de autocultivadores y el CONICET. “Tuvo un papel clave el organismo y Silvia Kochen, porque unió a los campos científico-académico y ayudó también en la nueva reglamentación”, destaca Gaillard sobre el rol que tuvo de la investigadora principal del CONICET y profesora de Neurología en la Facultad de Medicina de la UBA.

Producción de cannabis medicinal, es decir, ingreso de divisas

Asimismo, la iniciativa no promueve que la producción del cannabis tenga monopolios, al contrario, tanto del sector público como del privado podrán participar de ella. “Tengo el apoyo de mi jefe de bloque, Máximo Kirchner, que entiende lo que significa este proyecto y los recursos que podrían generarse”, dice Gaillard sobre el ingreso de divisas si el país logra exportar.

La normativa crea un organismo que otorgará permisos para producir y exportar. Sore esta cuestión explica que “este mercado tiene muchísimo potencial. Argentina tiene la capacidad para producir cannabis medicinal de calidad”. 

Por ejemplo, Uruguay exporta flores a distintos países europeos. Dos argentinos vieron el negocio (Lucas Crivilone y Guido Husn) y se radicaron en el país charrúa para fundar CPlant, desde allí venden cannabis al mundo. 

Al igual que Uruguay, este proyecto prevé que el Estado regule todo lo que se vincule con la planta de marihuana. Esto también incluye desde “la venta de semillas en las tiendas de cultivo hasta el cultivo solidario y funcionamiento de los clubes de cultivo”.

Argentina va detrás del país vecino en esta cuestión, aunque da pequeños pasos, como la planta de Jujuy en donde se produce cannabis, la misma está a cargo de Gastón Morales (hijo del gobernador Gerardo Morales). “La ley vigente no permite la producción y comercialización de cannabis por parte de privados. Lo producido por la provincia es para que el ministerio de Salud lo compre en el marco del programa previsto en la ley actual”.

Un futuro verde

“En febrero o marzo se va a tratar el proyecto”, afirmó Gaillard. Tiene confianza en que la propuesta se va a convertir en ley. Aunque todavía falta unos meses para ese momento, por ahora celebra no solo la nueva reglamentación, sino también la ley de cannabis medicinal aprobada en la Legislatura porteña la semana pasada. También Entre Ríos, de donde es oriunda, trata este miércoles la ley de cannabis medicinal.

“Es importante que las provincias tengan sus propias normas sobre el uso terapéutico de la marihuana porque establecen el procedimiento para garantizar el acceso de la planta desde el Estado”, dice la presidenta de la comisión de Legislación Penal. Y aclara: “Habrá un registro de cultivadores en cada provincia, además de registros para las farmacias que vendan el aceite”.

Reconoce que es muy lento el avance en la materia por la pandemia y porque “no es sencillo regular sobre el cannabis medicinal, aunque nuestro proyecto logró regular todas las aristas para darle un marco legal a las provincias y los municipios”. Estos últimos, a lo largo y ancho del país, impulsan regulaciones. “Los municipios quieren invertir porque tienen una demanda concreta de la población”.

Confía en que el año que viene también se sancionará una ley que habilite el consumo y la tenencia de marihuana para consumo personal: “Se debe despenalizar el cannabis para todos sus usos. Este es el tiempo de los derechos”.