Las celebridades de la economía, en pie de guerra por la explosión del dólar

El Canciller - Comentarios

Reina el desconcierto y la incertidumbre en un Gobierno que no parece encontrar el rumbo económico ni impedir la escalada del dólar. Es decir, no funciona en lo macro, pero tampoco en lo micro, con medidas a corto plazo que pudieran oxigenar a Cambiemos al menos por unos días.
Economistas, periodistas y ex funcionarios se encargaron de inundar los comentarios y convertir a la polémica sobre la divisa norteamericana en una cuestión de Estado.

El creador del corralito y ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, reapareció en el momento más incómodo para Cambiemos (en pleno desgaste por las tarifas y la inflación) y copó todos los comentarios en las redes sociales con su participación en el programa A Dos Voces en Todo Noticias.

Los consejos del ex funcionario de Duhalde y De la Rúa para Macri no son nuevos. En diciembre de 2016, por ejemplo, proponía que se pudieran realizar todas las operaciones con pesos o dólares, sin diferencias entre una moneda y otra. Además, marcaba su postura sobre la postura que debía tener el Banco Central: sin intervención en el mercado de cambio para que el dólar flote libremente. Un sistema parecido al que utilizó allá por 2001.

Un año y medio después, Cavallo, una voz habilitada por algunos funcionarios de la Casa Rosada y uno de los artífices de una de las peores crisis de la historia, volvió a aconsejar al primer mandatario como si su pasado estuviera totalmente limpio: “Le diría a Macri que no puede ser su propio ministro de Economía. Ese error ya lo cometió Néstor Kirchner”.

Mientras el dólar supera los $22 y obliga al Banco Central a intervenir nuevamente, aparecen otras figuras célebres que se suben al escenario del debate sobre la economía. Carlos Melconian, por caso, es uno de los que acaparó las mañanas en las últimas semanas con Luis Novaresio, Marcelo Longobardi y Eduardo Feinmann.

En medio de los rumores sobre su posible regreso a la mesa chica de Cambiemos, Melconian eligió las críticas moderadas en las últimas semanas, más allá del “ojo que se puede ir todo a la mierda”, en junio del 2017. ¿El principal cuestionamiento? Crear falsas expectativas en torno a una meta de inflación (15%) que siempre estuvo más cerca de la ficción que de la realidad.

El hombre que corre detrás de Federico Sturzenegger en el BCRA, Lucas Llach, también fue un protagonista en estos últimos meses. El vice del Central (ex precandidato a vice de la fórmula de Ernesto Sanz dentro de Cambiemos) se encargó de sacarse el traje en Twitter, ponerse la camiseta de Rosario Central y retrucar las críticas de los usuarios. El silencio por estos días marcó su postura de alejarse del debate, aunque algunos replicaron sus declaraciones que lo convirtieron en el centro de escena.

¿Por qué? En septiembre del 2014, Llach afirmaba: “Kicillof está cumpliendo el sueño bolche de regalar lo ajeno. En este caso las reservas del BCRA”. El 27 de abril de este año, decía lo siguiente: “Creo que hay una confusión en perder reservas. Cuando BCRA pierde reservas le dan algo a cambio, esencialmente Lebac”. Un giro discursivo que lo dejó expuesto.

El economista preferido de la Casa Rosada es Martín Tetaz, el hombre encargado de hablar sobre los vaivenes financieros en el programa de Jorge Lanata en radio Mitre. “Nunca, pero nunca, tenés que correr al mercado de atrás. Es preferible pecar de duro (que después podés aflojar) y no de blando”, sugirió en su último mensaje en Twitter, crítico con Sturzenegger y las políticas monetarias.

“Siempre hay un precio para parar una corrida, pero hay correr de adelante, nunca de atrás; ¿quieren palo?  pónganle la tasa en 38”, agregó, mientras explicó: “La lógica es que, si el #Dolar sube en todo el mundo, suba acá también”, lanzó.

Hace un mes, en tanto, en el piso de radio Mitre opinaba sobre la crisis de la inflación: “Por una decisión política, al Banco Central no lo dejan usar las armas contra la inflación”. De esta forma, el economista que hace algunos meses evitaba las críticas directas a Cambiemos, estos días parece jugar una dura batalla contra algunos funcionarios del Gobierno.

El economista José Luis Espert también fue una de los voces más escuchadas y leídas. Habitué de Animales Sueltos con Alejandro Fantino, es una de las posturas más duras contra el rumbo económico del Gobierno. Casi desde la asunción. “El problema de fondo del programa económico de #Cambiemos no es de velocidad (gradualismo vs shock), sino de gps. Pretende hacer, en esencia, lo mismo de hace más de 70 años”, lanzó en su cuenta de Twitter.

Lejos de la vereda oficialista, arremetió desde las redes: “No lo digo con el diario del lunes. Es desde hace décadas. Escribí un libro basado en eso y desde el primer día de Cambiemos en la Rosada lo volví a marcar ¿La respuesta? Liberalote, plateista, ponete los cortos. Solo descalificaciones ¿Discutir el fondo? Jamás”.

Ariel Setton también se convirtió en una de las cuentas de Twitter más consultadas a la hora de conocer opiniones sobre la subida del dólar. Con sus alertas sobre los valores oficiales (aperturas y cierres) logró imponerse con información objetiva. Lo mismo ocurrió con Ignacio Olivera Doll, el periodista de Bloomberg, quien publicó un interesante gráfico comparando la escalada del dólar en Argentina con respecto a otros países del mundo. ¿Resultado? La moneda de nuestro país fue la que más cayó desde que se produjeron los cambios de las metas de inflación.

El joven periodista Santiago Bulat, economista e integrante de radio Metro, alarmó desde su cuenta de Twitter sobre las intervenciones del Banco Central: “El @BancoCentral_AR subió la tasa de política monetaria en 300 puntos básicos hasta 33,25%. Las Lebac operan en 37% en el secundario. El tipo de cambio mayorista +2,8%. Día muy duro”. Hijo de Tomás Bulat, se convirtió en una de las voces más escuchadas para hablar sobre el tema del dólar.

En definitiva, mientras Marcos Peña, el jefe de Gabinete, parece ser la voz autorizada de Cambiemos para abordar la cuestión sobre la divisa norteamericana, otros economistas y periodistas también elevaron su perfil y tomaron un papel protagónico.