Lagomarsino, Arroyo Salgado y Stiuso: los grandes protagonistas del caso Nisman

El Canciller - Comentarios

Pocos hechos provocaron un temblor tan grande en la política vernácula como la muerte del ex fiscal Alberto Nisman. Hoy, a tres años de aquella madrugada del 18 de enero del 2015, en donde lo encontraron muerto con un tiro en la cabeza en su apartamento de Buenos Aires, días después de denunciar a la entonces presidenta por encubrimiento a iraníes señalados como responsables del ataque en 1994 a la mutualista judía AMIA, en el que murieron 85 personas. Todavía no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió: nadie sabe si se suicidó, si lo indujeron a suicidarse o si lo asesinaron.

En estos tres años, aparecieron y desaparecieron varios actores vinculados a la trama. Algunos huyeron o se fueron por motivos confusos, otros se retiraron y desaparecieron mediáticamente y en algunos cambió drásticamente el panorama judicial. El caso Nisman supo nadar en un mar lleno de operaciones periodísticas, expedientes judiciales y misterios.

Alberto Nisman

El cuerpo sin vida del ex fiscal que debía declarar ante la Comisión de Legislación Penal, fue encontrado en el baño de su vivienda. Hasta el momento, un sector de la “familia” judicial, se inclina por el asesinato, aunque sin pruebas fehacientes a la vista. Tiempo antes de morir, Nisman denunció a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a varios funcionarios del anterior gobierno por negociar un “pacto” a través del Memorándum con Irán para darles “impunidad” a los acusados de cometer el atentado a la AMIA en 1994.

Diego Lagomarsino

 “Le presté el arma porque me habló de que tenía que defender a sus hijas y que desconfiaba de la custodia. Yo no sabía que las hijas estaban en Europa. Además, era muy difícil decirle que no. Mi psiquiatra dice que teníamos una relación amo-esclavo”, sostuvo en diciembre el técnico informático Diego Lagomarsino. Ahora su panorama judicial se volvió complejo: está procesado y con una tobillera GPS que lo monitorea las 24 horas. El juez federal Julián Ercolini (basandose en las pericias que realizó la Gendarmería Nacional) sostiene que formó parte del “plan criminal.

Sandra Arroyo Salgado

 “Esto fue una pesadilla que lleva tres años”, expresó en diálogo con radio Mitre esta mañana. La jueza de San Isidro, que es parte querellante junto a las hijas del fallecido fiscal, estudia la posibilidad de pedir que el crimen sea declarado por la Justicia como delito de lesa humanidad y que así la causa no prescriba. Es una de las principales impulsoras de la teoría del asesinato.

Ex fiscal Viviana Fein

Cuando estaba en funciones dijo que no hay “una prueba directa, irrefutable y con la certeza exigible” para señalar que Nisman hubiera sido víctima de un homicidio. Cuando se jubiló en el 2016, disparó: “Yo ya me jubilé, hoy puedo hablar, a Nisman lo obligaron a suicidarse”, teorizó. Lo cierto es que durante su participación en la causa no pudo probar su nueva teoría.

Jaime Stiuso

El ex agente de inteligencia argentino que hizo carrera como responsable de contrainteligencia en la SI (Secretaría de Inteligencia, anteriormente SIDE) de ese país entre 1972 y 2014, dijo que a Nisman “lo ordenó matar el Gobierno de Cristina Kirchner”. Todavía  no quedó claro por que el ex fiscal lo llamó “reiteradas” veces un día antes de aparecer muerto.

Gendarmería, Sergio Berni y Damian Patcher

Sin pergaminos sobre pericias anteriores en su haber, la Gendarmería Nacional pateó el tablero de la causa Nisman con su teoría: concluyó que a Alberto Nisman lo mataron. Hay un mito sobre la presencia del ex secretario de Seguridad Sergio Berni en el departamento de las torres Le Parc: la propia madre de Nisman, Sara Garfunkel, declaró que Berni ni ninguna otra persona entró al baño donde yacía el ex fiscal. El caso de Patcher es extraño: fue quien dió la primicia de la muerte de Nisman. “Elegí el exilio por miedo a ser asesinado” dijo antes de embarcar en una marea de especulaciones hacia Israel. Ahora conduce un noticiero allí.