La teoría de Pagni sobre el efecto Sampaoli y el riesgo de un fracaso en Rusia para Cambiemos

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La derrota por 6  a 1 que sufrió el seleccionado argentino ante España no solamente pone en alerta extrema al entrenador Jorge Sampaoli, también lo hace en la política. El resultado que consigan Messi y compañía en el Mundial de Rusia también tiene su correlato en el destino del Gobierno. Según cuenta el analista Carlos Pagni en La Nación, el presidente Mauricio Macri teme que una derrota temprana en la tierra de los zares modifique el humor colectivo y no acompañen hipotéticos logros, y lo que es mucho peor: empañe el inicio de la campaña presidencial por la reelección, el objetivo máximo.

“El Gobierno cruza los dedos, esperando que se consolide el tímido progreso de la receta gradualista: mayor actividad, creación de puestos de trabajo, más recaudación, menos pobreza. Tiene la secreta fantasía de que el equipo nacional acompañe con sus triunfos esa recuperación. Pero se cruzó un presagio pesimista”, dice Pagni. No obstante, relativiza que un fracaso deportivo pueda caer como una bomba en la gestión de Cambiemos. “Este temor es infundado. No es inevitable que Rusia vaya a ser un calvario para la Argentina. Y tampoco es una ley de hierro que los estados de ánimo inspirados en el deporte tengan una proyección automática sobre la política. Sin embargo, para la gestión de Cambiemos estas hipótesis son más verosímiles”.

Allí aparece -según dice Pagni- una precuela en la vida política de Macri de los últimos años: su paso por la presidencia de Boca Juniors. “El club es para él lo que para otros presidentes es un partido político. Despacha con Daniel Angelici más a menudo que con la mayoría de los ministros”.

Arribas, CFK, Parrilli y las precausas

Por último, hace referencia al pedido de la Corte Suprema a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) para averiguar quién, cómo y cuándo filtró esos audios que viene publicando el periodista Luis Majul. El problema no es solo judicial, puede convertirse en un dolor de cabeza legislativo para Gustavo Arribas, el “señor 5” que utiliza el departamento de Avenida del Libertador perteneciente al Presidente. El Congreso también podría poner en apuros a Arribas. Los legisladores quieren saber cuántas “precausas” se iniciaron. Son investigaciones preliminares en las que la AFI pide a un juez, que no surge de un sorteo, que intervenga por un tiempo las comunicaciones de un ciudadano. La investigación de Lijo sobre Parrilli sería una de esas precausas, sospechadas de servir a la persecución política. Miserias que se verán mucho más claras si se acorta la escalera”, finaliza.