La Procuradora de Cambiemos: elige Macri a Weinberg de Roca para vigilar a los fiscales

Es una de las candidatas que más suena en Balcarce 50 para ocupar el cargo vacante en la Procuración General de la Nación
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El presidente Mauricio Macri siempre tuvo en mente a Inés Weinberg de Roca para sumarla al Poder Judicial de la Ciudad. Cuando apareció la oportunidad, mientras era jefe de Gobierno porteño, tuvo que convencer a Daniel Angelici. Lo consiguió y además logró juntar 40 manos alzadas en la Legislatura para que ingrese en reemplazo de Julio Maier en el Tribunal Superior de la ciudad, allá por 2009.

Ahora, en una entrevista exclusiva con el programa amigo Diario de Mariana, conducido por Mariana Fabbiani, exhibió su preferencia por Weinberg de Roca en la pelea por ocupar el sillón que Alejandra Gils Carbó dejó vacante como Procuradora General de la Nación. “Confio en ella porque la conocí trabajando y creo que hizo un muy buen trabajo en el Tribunal Superior de la Ciudad de Buenos Aires”, explicó.

Y agregó: “Espero que haga una tarea de reformas y de modernización de la Procuración en la línea que todos queremos: una Procuración que investigue y que realmente combata el delito”.

Con Macri se conocieron mientras se ejercitaban en un gimnasio de Ocampo y Libertador. Ahora, tras el portazo de Gils Carbó y una larga lista de potenciales sucesores, volvió a su cabeza y no dudó al ofrecerla para el cargo. Al mandatario le gustaría verla al frente de los fiscales.

Weinberg de Roca (69), abogada egresada de la Universidad de Buenos Aires (UBA), tiene una historia particular. Integró el Tribunal Penal Internacional de Ruanda, lo que la llevó a vivir varios años en África y conocer de cerca el drama del genocidio de 1994 antes de pasar a La Haya e intervenir en casos de exterminio en la ex Yugoslavia.

Conoció a Mauricio Macri en un gimnasio de Ocampo y avenida Libertador

En 2013, cuarenta manos alzadas amarillo PRO (más aliados) la depositaron en Cerrito 760, sede del Tribunal Supremo de Justicia porteño, en una oficina que llevaba cuatro años deshabitada. Dos días después dió su primera definición política.

Al ser consultada sobre la reforma judicial que planeaba llevar Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo que “en nada estoy de acuerdo. Primero, cambiar el efecto de las cautelares es una manera de desconocerlas. Hay que partir de la base de que el que es poderoso es el Gobierno, no el particular. Eso está muy mal, porque se le quitan todos los recursos al individuo ante el Estado”.

A su vez, se mostró preocupada por los sin techo en la ciudad. “Por el caudal de casos es el problema habitacional. Y tiene como contrapartida en materia penal, el de las usurpaciones. Hay personas que no tienen dónde vivir y piden subsidios y, por otro lado, ocupan inmuebles que no le pertenecen. La desigualdad es cada vez más grande: los ricos se hacen cada vez más ricos, y los pobres, más pobres. Y la clase media se va achicando. Pero esto no sólo en la Argentina, sino en todo el mundo. Hay que encontrar soluciones, pero es un tema del Ejecutivo, no de la Justicia”, explicó.

Se maneja con varios idiomas: inglés, alemán y francés. Coqueta y fan de la ropa, la jurista fue una aliada clave del macrismo en la ciudad: no tuvo fallos ni votos que incomodaran a Macri. Escribió, entre otras publicaciones, Derecho Internacional Privado.

La danza de nombres para la Procuración está en su etapa más prolífica. Intereses, operaciones, ambiciones, cambios y poder condimentan la sucesión de Alejandra Gils Carbó.

Alejada del peronismo

La magistrada, sin embargo, tiene un gran impedimento de cara a la posible votación en el Congreso para avanzar con su postulación. Está alejada del PJ y eso podría ser una gran barrera que incluso podría dejarla fuera de la pelea por la Procuración. Por lo pronto, el apoyo del Gobierno y del mismísimo Mauricio Macri lo tiene.