La pelea por los $17.000 millones: enfrenta la AFIP la difícil misión de cobrarle todo a Cristóbal

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Si bien la liberación de los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa era un secreto a voces que con el correr de las semanas se tornó inevitable, dejó en una posición incómoda a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Su nuevo jefe, Leandro Cuccioli, comparte un pasado en común con el -ahora fuera del Grupo Indalo- financista Ignacio Rosner, titular de OP Investments. No obstante, la pelea superficial es económica: el viernes el organismo le presentó un escrito al juez Javier Cosentino para que el patagónico pague los $ 17.000 millones que adeuda Oil del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC). Dicen que no aceptarán pedidos de quita ni planes de pago.

En la AFIP saben que no van a poder cobrar todo el dinero. De hecho, lo reconocieron en el escrito que presentaron ante la Justicia. “El pago de la deuda acumulada, si no se admitiera una quita muy relevante y a la vez una espera prolongada, aparece, con los números que exhibe actualmente la empresa, inviable”, dice. Hay dos posiciones de la entidad fiscal: una es la política, que se muestra inflexible e implacable con el empresario y otra que es tributaria, que le otorga a López ciertos “beneficios” a la hora de afrontar la deuda. La cifra original es de $8000 millones, aunque con su actualización correspondiente sumado a intereses y multas, asciende a $ 17.000 millones.

En el escrito la AFIP le pide a Cosentino (juez que llevó a concurso a la petrolera y que dejó fuera a Rosner de Oil) que se cite a una asamblea extraordinaria de accionistas, a celebrarse en sede judicial y en presencia de los interventores, de la Sindicatura y del Comité de Control, para que se evacuen las precisiones arriba requeridas, con el objetivo de que todas las partes involucradas, así como VS (vuestra señoría), posean los elementos de juicio necesarios para disponer el modo más eficaz para la continuidad de la empresa y la cancelación de las deudas, tanto concursales como post concursales”.

La presencia de Rosner en toda la trama alimentó contínuamente todo tipo de suspicacias. Ex Newman, ex Socma y ex Clarín, el desembarco del financista fue un misterio desde el minuto uno. Ahora “bochado” por la Casa Rosada, rompió el silencio y eligió a El Cronista Comercial para contar su versión de los hechos. “Me reuní varias veces con (Alberto) Abad. Le ofrecimos pagar el 15% de los $8.000 y el saldo, en cuotas. Después, propusimos anticipar el 35%. Se negó a ambas. Exigió el pago, cash, de los $17.000 millones que reclama en sede penal”, dijo en el bar del Hotel Emperador.

“No quiero pelearme con el Gobierno”, dice. Sin embargo, su presencia desde el principio alimentó las dudas – y las sospechas- de que en realidad fue un representante del propio Cristóbal para poder negociar con tiempo con Cuccioli, con quien compartió años atrás la mesa del directorio de El Tejar S.A.

Rosner perdió la visión del ojo derecho en enero, tras un accidente cerebro-vascular. Sin embargo parece haber perdido mucho más que eso: perdió la oportunidad de “salvar” el holding de Cristóbal López y salir indemne. Ahora su nombre lo conocen todos.