La nueva apuesta de Albino por desafiar la ética

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Abel Albino pareció haber llegado de la Prehistoria directo al Senado para exponer en el último día del debate, de cara al proyecto de ley que se votará el 8 de agosto. No solo fue en contra de la legalización del aborto sino también del preservativo -y la anticoncepción en general-, le recitó un poema “al niño por nacer” y le avisó a los senadores que, de aprobarse el proyecto, tendrían “las manos llenas de sangre”.

Albino es un médico reconocido por ser fundador de CONIN, la Cooperadora para la Nutrición Infantil, en Mendoza en 1993. En enero de este año, firmó un convenio con Macri, generando un acuerdo entre su Fundación y el Estado Nacional para identificar casos de desnutrición en chicas y chicos de 3 a 5 años.

Plagado de falacias, su ponencia de esta mañana escaló rápido en Twitter y rompió el termómetro de la indignación. No se posicionó en contra de la legalización del aborto, cruzó todas las barreras en el Senado plagando la sala de mentiras: “Es muy frecuente el suicido de las mujeres que abortaron justo en la fecha que iría a nacer su hijo”.

En medio de sus declaraciones, Albino intentó desmentir el uso del preservativo para prevenir enfermedades. En ese momento, la presidenta de FEIM, la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer, Mabel Bianco, que esperaba para exponer, se levantó y se fue: “Es una vergüenza tener que escuchar esto”.

En 2015, Fundación Huésped emitió un comunicado en contra de Albino, luego de que el médico hablara en Radio Con Vos sobre el uso de preservativo para la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Sus declaraciones no son solo polémicas, además, van en contra de los derechos y las evidencias científicas.

El pensamiento retrógrado de Albino no salió de un repollo, ni floreció durante el debate por el aborto. También está en contra de la homosexualidad, y en su libro Gobernar es poblar, propone como método para eliminar la desnutrición “combatir la promiscuidad, la pornografía, el autoerotismo, la anticoncepción, la infidelidad y el concubinato”.

“Tengo cuatro amigas que me confesaron que abortaron y que sufren depresión”, contó Albino, argumentando una exposición en el Senado sobre un proyecto de ley nacional con la experiencia de cuatro amigas. “La vida de un niño no está en discusión, acá solo discutimos cómo matarlo”, sentenció.

“Siempre el aborto le deja un daño a la mujer”, dijo Albino, con la frente en alto, después de avisarle a las mujeres que se ven más lindas cuando están embarazadas, casi al momento de cerrar su exposición. Aunque después aclaró: “Por lo menos en los casos que yo conozco”.