La denuncia de posibles infiltrados, Triaca y Yasky: sube la tensión en la antesala de la marcha

A pocas horas del comienzo del 21-F, tanto desde el Gobierno como de los sindicalistas que apoyan a Moyano salieron a calentar la previa. Denuncias sobre posibles "sabotajes"
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Comenzó la cuenta regresiva para el inicio del acto que organizó y convocó el líder de Camioneros, Hugo Moyano, en la intersección de la avenida 9 de Julio y Belgrano y la tensión también va en ascenso. Tanto del lado del sindicalista como del Gobierno, empezaron a subir el tono de la confrontación: de un lado se muestran en alerta por posibles “infiltrados” y del otro muestran los expedientes judiciales que pesan sobre el organizador.

“Estoy convencido que va a ser una jornada tranquila, pero si algo llega a pasar va a ser culpa del Gobierno”, señaló el mismísimo Moyano ante la cadena CNN. “Tengo muchas marchas y nunca hubo incidentes si no han sido provocados por los Gobierno. Cuando marchamos por la Banelco, lo hirieron a (Julio) Piumato y fue la Policía. El trabajador no produce incidentes. Lo hacen desde los Gobiernos a través de los servicios (de inteligencia) para provocar y que las protestas sean desprestigiadas”, dijo.

Otro sindicalista que encendió la mecha fue el secretario general de Canillitas, Omar Plaini. “En las últimas marchas hubo infiltraciones por parte del Gobierno, entiendo que Moyano lo está avisando para que los trabajadores tengan cuidado”, sostuvo en diálogo con radio La Red y agregó: “En los derechos gremiales, Moyano nunca retrocede ni un centímetro”.

Como si estuviesen charlando a través de los medios, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, mostró la primera carta del día del Gobierno en la antesala de la marcha: “Esperemos que sea una movilización madura y en paz y que todos hayamos aprendido de lo que pasó en diciembre. La mayoría de los argentinos no quiere una Argentina extorsiva”. Aquella semana en donde el Gobierno movió cielo y tierra para lograr aprobar la reforma previsional le costó demasiado caro.

El más duro fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. El funcionario sostuvo que “es la marcha del retroceso” y que “algunos dirigentes se sentían cómodos hace dos años pero donde había privilegios, hoy no los hay y todos debemos rendirle cuentas a la Justicia”, y añadió: “Ninguna marcha, por más éxito que tenga, podrá frenar el proceso judicial”.

El titular de la CTA y diputado nacional de Unidad Ciudadana, Hugo Yasky, prefirió mostrarse optimista: “Esperamos una marcha masiva y multitudinaria. El paro general está en el horizonte”, dijo en radio Blue FM. También dijo tener miedo de que pueda haber infiltrados en la marcha de esta tarde. Pablo Micheli detalló cómo será el acto que esta tarde: “Vamos a ser cinco oradores, muy breves, casi un saludo, y el discurso más largo lo dará HugoMoyano. El Gobierno deberá tomar cuenta si hoy marchan más de 300 mil trabajadores. Se debería convocar a una mesa de diálogo social”.

El secretario de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro en radio Mitre chicaneó la marcha y se desligó de la presencia de posibles infiltrados. Aseguró que en la última marcha de la CGT, “con la izquierda sacaron el atril y no eran precisamente infiltrados. Fue un desborde del propio acto”.