La confesión de Rocca y la renuncia de Roggio: la crisis de los CEOs por la causa de los cuadernos

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El escándalo de los cuadernos salpicó a todos. No se salvó ni el primo de Macri, Ángelo Calcaterra. El caso de corrupción más grande de la historia argentina revela una red amplia que la integraban empresarios y políticos.

Los “intocables” del Círculo Rojo se convirtieron en la gran noticia de las antaciones del ex chofer del ministerio de Planificación, Oscar Centeno. ¿Quiénes se vieron afectados? Paolo Rocca, de Techint, y el empresario Aldo Roggio. Dos poderosos que estaban en la vereda de la impunidad hasta que el Gloriagate les puso un freno.

El caso golpeó una puerta inesperada. Por eso, Roggio, uno de los empresarios más podersoso y adinerados del país, decidió alejarse del centro de la escena de sus compañías y renunció a la presidencia de su compañía, después de asumir la figura del arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas.

Según los escritos a los que accedió El Canciller, Roggio reveló ante la Justicia en su declaración indagatoria que pagó un soborno equivalente al 5 por ciento del dinero que recibió como subsidios para Metrovías, en la concesión del subterráneo.

Roggio confesó que pagó un soborno equivalente al 5 por ciento del dinero que recibió como subsidios para Metrovías

“Ha presentado su renuncia al cargo de Presidente y Director de la Sociedad, propiciando la actuación de la misma, ratificando el camino de progreso y fomentando su desarrollo. En virtud de ello, la presidencia de la Sociedad será ejercida por la Sra. Graciela Amalia Roggio”, dice un comunicado de la empresa Benito Roggio e Hijos S.A.

Los empresarios temen por dos escenarios: la cárcel y la crisis de sus empresas. Ambas posibles (aunque la estrategia del juez Claudio Bonadio es “perdonarlos” si revelan cómo funcionaba la pata política), el mundo de los Ceos teme por el futuro y la reputación de las compañías.

Ayer, por caso, otro que dio la nota y está involucrado en el escándalo de corrupción que tiene en vilo al país es Paolo Rocca, la cabeza de Techint. En el encuentro de la Asociación Empresaria Argentina en el Hotel Sheraton, confesó haber sido “obligado” a tener que pagar coimas para expandir su empresa. “Luis Betnaza accedió a una exigencia del gobierno de aquel entonces de un apoyo”, dijo Rocca, ante el auditorio.

La sangría del caso de los cuadernos aún no finalizó ni está próximo a hacerlo. Lejos de eso, los rumores indican que ahora el caso se encargará de la “financiación”. ¿Quiénes podrían aparecer en la lista de indagatorias de Bonadio? Los banqueros. Ya hay nombres que circulan en Comodoro Py y anticipan una semana con apariciones explosivas en los Tribunales.