Jordan, LeBron, Liverpool y Lewis Hamilton: el deporte pide justicia por George Floyd

Las figuras más trascendentes del mundo se sumaron al reclamo por el crimen ocurrido en Minneapolis. El caso Colin Kaepernick.
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El asesinato del afroestadounidense George Floyd a manos de la policía conmocionó a los Estados Unidos, y volvió a poner en escena la problemática racial que afecta al país desde su constitución. La reacción social dio paso a manifestaciones pacíficas con pedidos de justicia y también a actos vandálicos que incluyeron saqueos, incendios a dependencias oficiales y múltiples disturbios con las distintas policías municipales.

Tras criticar a los gobernadores estatales por lo que consideró una “respuesta insuficiente”, este lunes el presidente Donald Trump acusó a las protestas de “terrorismo nacional” y anunció que desplegará las Fuerzas Armadas a lo largo del territorio “para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley”.

Como suele suceder en casos de convulsión social, figuras del deporte se sumaron al clamor popular y -en este caso- contribuyeron a exponer el flagelo del racismo, que azota a todo el planeta pero encuentra en los Estados Unidos su segmentación más notable.

Consultado por El Canciller, el columnista Ezequiel Fernández Moores consideró que el país norteamericano representa una paradoja. “Estados Unidos es el reino del juego, el negocio y la patria, uno de los pocos países en los que antes de cada partido se toca el himno nacional. Acá, eso sólo ocurre en partidos de la Selección Argentina. Muestran al deporte como un espacio de superpatria. Y, sin embargo, es el país cuyos deportistas lideran protestas sociales”, analizó.

Entre todas las figuras que aprobaron las protestas sociales a modo de expresión de repudio frente al crimen de George Floyd, Colin Kaepernick se constituye como paradigma. La otrora estrella del fútbol americano saltó a la fama en 2016 por arrodillarse con el puño en alto al momento en el que sonaba el himno estadounidense, en una señal que buscaba reivindicar a sus compatriotas afroamericanos, históricamente marginados, oprimidos y vulnerados del régimen social.

Con la reiteración de esos episodios, Kaepernick fue excluido de los San Francisco 49ers, franquicia en la que destacaba todos los fines de semana. Tras el acuerdo de todas las instituciones de la liga para no contar con sus servicios, el exjugador fue echado por discriminación de la NFL. Kaepernick fue a fondo y llevó al ente rector de la competencia a juicio por colusión: en febrero del 2019, ganó el litigio y percibió unos U$S 70 millones. “Cree en algo, incluso si eso significa sacrificar todo”, patrocinó en una campaña de Nike que concitó más de 80 millones de visitas en las redes sociales. Fue objeto de injurias por parte de Trump, al tiempo que se convirtió en embajador de Amnistía Internacional.

“Ese reclamo se hizo muy nacional, pero no es nuevo el maltrato a la población afroamericana. Es algo que no tiene solución estructural: no se hace nada, matan a la gente y no hay culpables. No hay presos ni condenas. En esta ocasión, hasta que no empezaron las protestas sociales, lo único que habían hecho con los asesinos fue despedirlos de la policía”, agregó Fernández Moores. Derek Chauvin, el efectivo de la Policía que terminó con la vida de Floyd, fue imputado por asesinato en tercer grado: sin intención de matar.

El momento en el que George Floyd era arrestado por la policía.

“Cuando la civilidad conduce a la muerte, las revueltas son la única reacción lógica. Lloverán los llantos por la paz, y cuando lo hagan, aterrizarán en oídos sordos, porque tu violencia ha traído esta resistencia. ¡Tenemos el derecho a pelear otra vez! Descansa en el poder, George Floyd”, retuiteó Kaepernick el fin de semana, en un video que exhibía el incendio a la comisaría de Minneapolis donde permaneció detenido Floyd antes de ser asesinado.

A ese mensaje se sumaron el mejor basquetbolista del mundo, LeBron James, y su antecesor Michael Jordan. El protagonista de la serie The Last Dance, que causa furor en Netflix, dejó una sentencia que no admite discusiones. “Estoy junto a aquellos que gritan por el racismo y la violencia hacia la gente de color de nuestro país. Ya ha sido suficiente”, expresó.

El fin de semana, en distintos partidos de la Bundesliga, futbolistas que convirtieron goles aprovecharon la fugaz fijación de las cámaras para visibilizar su protesta. Fue el caso de la joven estrella del Borussia Dortmund, Jordan Sancho, quien mostró una remera que pedía justicia por George Floyd, y el de Marcus Thuram, delantero del Borussia Monchengladbach, que emuló a Kaepernick y se arrodilló en el cesped con el puño en alto.

Kylian Mbappe reunió más de 500.000 likes en un tuit en el que reclamaba por el asesinato del ciudadano afroestadounidense. Este lunes, en el primer mensaje conjunto que se viralizó, el plantel del Liverpool inglés, último campeón de la Champions League y líder de la Premier League, fue fotografiado en su totalidad en el centro de la cancha. Todos se arrodillaron, con el puño en alto.

“Me parece formidable que las figuras del deporte tengan compromiso con el tiempo que les toca vivir. No están obligados a tenerlo y pueden recibir presiones de sus patrocinadores. En muchas ocasiones, suelen ser estigmatizados por apolíticos. Son líderes que inspiran a muchos y esta participación puede servir para formar conciencia, para movilizar a sus fans a informarse de cosas que a muchos jóvenes no les interesa, que solo miran las hazañas del deportista”, reflexionó Fernández Moores.

Quien también dejó su huella con una cadena de mensajes en las redes fue la promisoria tenista Coco Gauff, que con sólo 16 años va camino a adueñarse del tenis femenino en el corto plazo. La chica estadounidense lanzó una campaña para juntar firmas en reivindicación del crimen de su compatriota y hasta posteó un video suyo, encapuchada con un abrigo negro, preguntándose si será la próxima en ser castigada por las fuerzas policiales.

“Lloro cuando miro este video… Todos los días gente inocente muere por nuestro color de piel. Nadie merece morir así. No puedo creer esto, tiene que parar. Prometo usar siempre mi plataforma para que el mundo sea un mejor lugar”, escribió.

Por último, el mejor automovilista del mundo, Lewis Hamilton, cargó en duros términos contra la Fórmula 1 por su absoluto silencio. El multicampeón británico exclamó: “No hay ni una señal de nadie en mi industria, que, por supuesto, es dominada por los blancos. Soy una de las únicas personas de color allí, estoy solo. No dijeron nada al respecto. Sólo sé que sé quienes son y los veo”. El deporte, con su caja de resonancia inigualable, también pide justicia.