Interrupción Voluntaria del Embarazo: tres diferencias entre el proyecto de Alberto Fernández y el de la Campaña por el Aborto Legal

Desde el histórico espacio del movimiento feminista apuestan a la aprobación de la iniciativa enviada por el Ejecutivo, pero buscarán apuntalar algunos aspectos del texto.
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Con menos de 24 horas de enviado el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo por parte del Poder Ejecutivo al Congreso, la primera reacción de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito es de respaldo porque, en gran medida, la propuesta oficial respeta los consensos generales que la organización multipartidaria logró condensar bajo el pañuelo verde en 15 años de trayectoria. Sin embargo, hay algunas diferencias entre la iniciativa de la Campaña y la enviada por el Gobierno que pueden presentar algún contrapunto o eventual ajuste en la redacción.

Objeción de conciencia

En el proyecto que presentó el Poder Ejecutivo, cualquier profesional de la salud podrá abstenerse de realizar la interrupción voluntaria del embarazo de forma individual y deberá derivar “de buena fe” a la paciente a otro médico. No habrá objeción de conciencia a nivel institucional y ningún objetor podrá negarle la atención médica a una mujer si corre riesgo su vida o salud.

La Campaña incluyó la objeción de conciencia hasta 2016 y después la eliminó: “Se puede usar para obstaculizar derechos sexuales y reproductivos, lo vemos en las interrupciones de embarazo que ya son legales”, explican desde la organización a ElCanciller. Esto parte de tomar las experiencias también en otros países como Uruguay donde se implementó esta figura y obliga a mujeres o personas gestantes a tener que “girar” en busca de un profesional que acceda a realizar el tratamiento.

Este es, a su vez, uno de los aspectos más delicados del debate, ya que un sector de los legisladores ve con buenos ojos la incorporación de la objeción de conciencia para respaldar la iniciativa. Por lo tanto, su modificación será probablemente muy compleja sino imposible si se quiere lograr la mayoría en ambas cámaras.

Penalidad

Aunque en ambos proyectos el acceso a un aborto legal rige hasta la semana 14 de gestación, el de la Campaña no penaliza la realización de un aborto después de ese período, ni en ninguna instancia. En tanto, en el proyecto oficial se presentan en forma sumamente morigeradas penas de entre 3 meses y un año para “la persona gestante que, luego de la semana CATORCE (14) de gestación y siempre que no mediaren los supuestos previstos en el artículo 86, causare su propio aborto o consintiera que otro se lo causare”.

Aunque se trata de condenas sumamente reducidas y agrega que “podrá eximirse la pena cuando las circunstancias hicieren excusable la conducta”, la penalización a una mujer o persona con capacidad de gestar por un aborto es un elemento que hace ruido en el movimiento feminista.

Nuevamente, este será uno de los puntos delicados de la discusión. Ya el establecimiento del plazo hasta 14 semanas de gestación inclusive presentan discusiones en sectores que pueden inclinarse a favor de legalización del aborto aunque con condicionamientos, con lo cual la penalización de las interrupciones fuera de ese periodo son un guiño para lograrse ese apoyo de centro.

ESI

Desde la Campaña señalaron que en el proyecto original se incluye un desarrollo especifico sobre Educación Sexual Integral (ESI) que forma parte del lema y concepción histórica en el espacio. Fue uno de los aspectos más trabajados, teniendo en cuenta que algunos diputados y senadores manifestaron que rechazan el aborto pero no la educación sexual.

Esto en el proyecto del Poder Ejecutivo no se especifica de esa manera, se encuentra limitado a la referencia de la ley actual que, desde la Campaña, plantearon la necesidad de su ampliación. Desde el espacio feminista consideran que la ESI debe estar definida por “la perspectiva de género”, al tiempo que debe ser científica y laica.

Algo similar ocurre con el punto del proyecto del Ejecutivo que habla de “acceso a la información”. Esto puede ser interpretado en forma ambigua, ya que desde los sectores pro-vida muchas veces se aportan noticias falsas para desalentar el acceso al derecho al aborto.

Seguramente en la discusión en comisiones se podría profundizar este aspecto en el texto original y ampliar la base de apoyo del proyecto.

A la hora de empezar el tratamiento en sesiones extraordinarias, se pondrán sobre la mesa todos los proyectos de ley que haya sobre aborto legal. La Campaña tiene su proyecto presentado y con estado parlamentario desde mayo 2019.

Esta tarde habrá un pañuelazo de los feminismos en la puerta del Congreso y en distintos puntos del país para apoyar el tratamiento de la ley que presentó Alberto Fernández de la mano de Vilma Ibarra y Elizabeth Gómez Alcorta. “Tiene que salir lo mejor posible”, auguran las creadoras del pañuelo verde.