Paul Manafort es el nuevo personaje político en el ojo de la tormenta estadounidense. Las reiteradas sospechas sobre la financiación rusa a la campaña electoral del actual presidente Donald Trump, están cerca de confirmarse en el juicio al asesor político. 

De ser encontrado culpable, Manafort deberá cumplir una condena de 305 años por los 18 cargos acusados. 

Acusado de haber canalizado millones de dólares por medio de empresas ficticias en el extranjero y usar esos fondos para comprar automóviles de lujo, bienes inmobiliarios y trajes costosos, Manafort se presentó en el estrado esta semana acusado de 18 delitos que sumarían una condena de 305 años.

Sin embargo, entre tantas acusaciones una simple prenda podría ser la prueba de todos los delitos: sus trajes de marca. El FBI incauto decenas de ropas de las etiquetas más exclusivas del mundo que justificarían los pagos millonarios que habría recibido.

"Estos trajes dicen "No soy rico, soy sumamente millonario"", explicaron expertos de la moda al analizar el vestidor con prendas de entre $15.000 y $27.000 dólares. "Son un mensaje a otros hombres para pertenecer de un círculo exclusivo, como el de Trump", explicó.

Mientras tanto, el presidente sigue defendiendo a su ex asesor y criticó, al comienzo del juicio, el destrato mediático. "Mirando hacia atrás en la historia, ¿quién fue tratado peor? ¿Al Capone, legendario jefe mafioso, asesino y enemigo público número 1, o Paul Manafort, operador político, amigo de Reagan que hoy está en prisión aislado a pesar de no estar condenado a nada? ¿Dónde está la confabulación rusa?", twitteó Trump el 1ro de agosto. 

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