Insultos en las canchas: angustia a Macri el nuevo folklore de la Superliga

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Los insultos que empezaron en la cancha de San Lorenzo e hicieron eco en numerosos estadios del fútbol argentino, pasando hasta por una línea de subtes, incomodan al entorno del presidente de la nación. “Mauricio Macri la puta que te parió”, fue el canto que resonó en el Nuevo Gasómetro y se reiteró en el Monumental, en el Ducó y en el Libertadores de América, entre otros.

El hit de las canchas cayó mal en el seno gubernamental. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, debió abandonar la cancha de River tras los insultos. Presente en ese mismo partido, el vice de la Ciudad, Diego Santilli, mostró su preocupación en un programa deportivo: se sentó en la mesa de Sebastián Vignolo para jurar la transparencia del macrismo en la Superliga. Que el cántico pasara a un vagón de subte encendió otra alarma: el peligro de que se vuelva costumbre insultar al Presidente por todo.

La polémica empezó por los arbitrajes, que según varios equipos del fútbol argentino, están beneficiando a Boca en su búsqueda por consagrarse campeón anticipado de la Superliga. “Al Gobierno le preocupan mucho los insultos contra Mauricio Macri en las canchas”, reconoció el director de TNT Sports Julián Mansilla en una entrevista con FM Delta.

Santilli también quiso calmar las aguas en su presentación. El funcionario capitalino explicó que él es de River al igual que Frigerio y que Horacio Rodríguez Larreta es Racing, por lo que una intención de Macri para beneficiar a su club sería un ataque contra su propio equipo. “El presidente tiene un millón de temas más importantes que la Superliga”, redondeó.

Del otro lado, los dirigentes admiten de soslayo que se equivocaron. Luego que Marcelo Gallardo, el DT de River que denunció una conspiración para tapar la realidad de que su equipo está en crisis, dijera que había que mantener la guardia en alto, el mismo presidente de la institución desligó al Presidente. “Implicar a Macri en el fútbol es un disparate”, consideró Rodolfo D’Onofrio.

El debate de si la dirigencia de la Superliga en manos de Claudio Chiqui Tapia y Daniel Angelici inclina la competencia a favor del club de la ribera se mantiene. “Con el poder que ha tomado Boca en la AFA, algunos árbitros pueden dirigir condicionados”, sostuvo Marcelo Tinelli hace cuatro días. Eso sí, los mismos dirigentes quieren parar la bola de nieve que construyeron y que no para de crecer: que Macri tenga algo que ver con esto.