Insiste el radicalismo en cambiar las retenciones para paliar el ajuste que pide el FMI

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Por estas horas, toda la dirigencia política argentina se hace una misma pregunta: ¿cómo y quiénes van a pagar el ajuste que exige el Fondo Monetario? El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ya anunció que el recorte deberá ser de unos 300.000 millones de pesos, un 30% más que lo calculado antes de la devaluación y la disparada de la inflación del último tiempo.

Ahora comenzó una puja por ver de dónde se recorta. Todos los mandatarios, oficialistas y opositores, saben que deberán “poner el hombro”, como le gusta decir al presidente Mauricio Macri, pero quieren pagar el menor costo político justo en un año en el que se disputarán la conducción del país.

En los últimos encuentros que mantuvieron con funcionarios del Ejecutivo, los referentes de la UCR plantearon, entre otras medidas, modificar el esquema de retenciones actual. Entienden que el campo es un sector que, por tamaño y rentabilidad, debería contribuir más que otros. No es el mejor año para discutirlo por una variable que estuvo ajena a los cálculos: la sequía.

El sector agropecuario, en boca de su representante en el Ministerio de Hacienda, Luis Etchevehere, ya dejó en claro que no es el mejor escenario para tocar el gravamen a las exportaciones. Cuando trascendió que Nicolás Dujovne pensaba en un freno a la rebaja gradual, tuvo que salir Macri a prometerle a la Mesa de Enlace que no se tocarían.

Sin embargo, para el radicalismo y algunos economistas cercanos a Cambiemos es una de las principales herramientas para paliar el impacto del ajuste. “Creo que hay que frenar por un tiempo la baja de retenciones a la soja, pero no porque sea un impuesto bueno, sino porque no hay plata. Son un mal necesario en mitad del ajuste que hay que hacer”, sostuvo Luciano Cohan, exsubsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda.

En el mismo sentido se manifestó el historiador económico Pablo Gerchunoff, que calificó a las retenciones como “una buena herramienta fiscal y abaratan relativamente a los alimentos exportables” y advirtió que “hay que elegir” entre “retenciones moderadas hoy o nacionalización del comercio de granos en dieciocho meses”.

Según publica Laura Di Marco en La Nación, el cálculo que hacen en la cúpula radical habla de una recaudación de entre 200 y 300 mil millones de pesos con un nuevo esquema de retenciones, un número que podría cubrir el ajuste que, según Dujovne, hay que hacer para cumplir con el Fondo.