Inflación, dólar y combustibles: sin la anestesia mundialista, vuelve la economía al centro de escena

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Lionel Messi ya está en Barcelona. El Mundial de Rusia terminó antes de lo esperado para Argentina y, pese a que otras selecciones siguen en carrera por la Copa, asoma una semana clave para la economía de Cambiemos, que yace en uno de sus puntos más críticos desde la asunción de Mauricio Macri, en 2015.

Optimistas y pesimistas coinciden en que la inflación de junio osciló el 3% (algunos llegaron a proyectar 3,7%). Ese porcentaje, advierten, es mayor que el esperado por la mayoría de las consultoras públicas o privadas. Con una nueva corrección tarifaria debido a las numerosas corridas cambiarias, la presión sobre los precios no bajará tampoco en julio y casi nadie habla de una inflación anual menor al 30%.

Optimistas y pesimistas coinciden en que la inflación de junio osciló el 3%

En este marco, ni siquiera los gremios que habían firmado paritarias en línea con las metas del Gobierno a principios de año, es decir, en el 15%, se conforman ahora con un nuevo contrato que lleve la cifra a 25%, número que cerró el gremialista Hugo Moyano para Camioneros (junto con un bono y una  cláusula de revisión). Por eso, la reapertura de las negociaciones salariales supondrá un escenario complejo para el oficialismo, que si bien reconoce la pérdida de poder adquisitivo, también admite la necesidad de cumplir con las metas fiscales y recortar por algún lado.

Por su parte, el dólar cerró la semana pasada con una fuerte suba. El rol de Luis Caputo, que en un comienzo pareció controlar a la divisa extranjera, atacando su demanda por varios frentes, será clave en la semana. Se esperan nuevos movimientos del titular del Banco Central ya que los analistas esperan que la moneda estadounidense continúe en su tendencia alcista.

Como dato positivo, el stock de Lebacs se redujo cerca del 40% desde abril y, dado que los mayores tenedores son bancos, cajas previsionales, provincias y los FCI, el oficialismo confía en no tener que enfrentar un nuevo supermartes que amenace con crear una demanda de dólares insostenibles. En el mismo sentido, si se controla la presión de la divisa, un descenso paulatino de la tasa de interés podría comenzar en julio.

Las naftas volvieron a aumentar en torno al 5% producto de los aumentos del dólar. El litro de la misma pasó a costar casi 28 pesos en promedio. El impacto del aumento se notará recién en las mediciones de julio, ya que se espera que los comercios suban sus precios como consecuencia del aumento del transporte.