Impuesto al turismo y retenciones al campo: las medidas del Gobierno para aumentar la recaudación

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En medio del contexto más adverso desde que asumió como Presidente y con la necesidad de llevar certidumbre económica a los mercados, Mauricio Macri continúa pergeñando el paquete de medidas que Nicolás Dujovne se encargará de anunciar el lunes.

Garantizado el adelanto de dinero del FMI, que incluye el requerimiento de adelantar el equilibrio fiscal, el Gobierno busca nuevos métodos para abastecer las arcas del Estado y llegar con holgura a las elecciones de octubre de 2019, a la espera de un guiño de la oposición que le permita aprobar el Presupuesto, uno de los principales objetivos de la Casa Rosada.

Según apunta El Cronista, el Ministro de Hacienda y Finanzas comunicaría, previo a su reunión con Christine Lagarde en Estados Unidos, la aplicación de un impuesto para los consumos de los turistas argentinos en el exterior y la suspensión del sistema de reducción de retenciones, lo que constituye un golpe para el aliado más importante que hoy tiene el Ejecutivo, en vísperas de una cosecha récord del sector.

Los rumores del recorte activaron una defensa inmediata del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, quien rechazó de plano la presunta medida. “Ya se probó con las retenciones y lo que se logró fue un achicamiento del bolsillo de los productores, un achicamiento también del interior del país, menos cosechas, menos hacienda y un incremento de la pobreza”, advirtió.

En tanto, la carga impositiva que se implementaría a las compras en el exterior se suma a la estrategia de fortalecimiento del turismo interior, que ya contaba con la supresión de las bandas tarifarias mínimas para empresas de micros de larga distancia y también para Aerolíneas Argentinas, lo que le permitió a la compañía estatal competir con las aerolíneas low cost.

El Gobierno continúa así perfilando el escenario para el capítulo final de una batalla que ya afronta con las provincias, contrariadas por la reciente eliminación al Fondo Sojero y poco entusiasmadas por el ajuste fiscal que Madamme Lagarde le impuso a la Argentina a cambio del préstamo stand by.