“Hay que dejar de comprar todos los conflictos bolivarianos”

El senador nacional apuntó contra Alberto Fernández por su postura frente a la situación en Bolivia y le pidió que se acerque a Bolsonaro.
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En medio de la crisis social en Bolivia y las declaraciones cruzadas entre el Gobierno y el Frente de Todos, Miguel Ángel Pichetto aseguró que la situación no puede ser denominada como golpe de Estado, cruzó a Alberto Fernández por sus últimos movimientos y le pidió que entable diálogo con Jair Bolsonaro.

“El gobierno electo todavía no asumió y ya hay un montón de temas latinoamericanos en los que estamos metidos. Es un poco mucho. Hay que tomar estos temas con mayor tranquilidad. Hay que dejar de comprar todos los conflictos bolivarianos”, afirmó, en diálogo con Radio Zónica.

El senador nacional, que no se había manifestado sobre la crisis boliviana hasta entonces, siguió con la línea que bajaron Mauricio Macri y Jorge Faurie. “Técnicamente, no hubo un golpe de estado clásico como en la década del 70 donde las fuerzas militares tomaban el gobierno y se hacían cargo del poder”, sostuvo.

Al hacer un análisis de las causas que derivaron en la actual situación, Pichetto consideró que Evo Morales intentó permanecer en el poder por otro período cuando no tenía los atributos constitucionales para hacerlo. “El propio Morales había hecho la reforma de la Constitución y había establecido cuáles eran los límites. Aunque podemos hacer una valoración positiva de su gestión económica, perdió un plebiscito. Intentó ser candidato por un período más y la sociedad boliviana la dijo que no. Eso demostraba el agotamiento de Morales en el poder”, indicó.

Además, afirmó que la conflictividad en Bolivia se agravó por el supuesto fraude electoral del entonces oficialismo en los comicios de octubre. “Iba a haber balotaje, se cortó el conteo del comicio y a la mañana dijo que había ganado en primera vuelta. ¿Qué hubiese pasado si eso sucedía en las elecciones en Argentina?”, cuestionó.

Por último, le pidió al presidente electo que se acerque al gobierno de Bolsonaro. “Guste o no guste, tiene mandato por cuatro años. Por ahí es el camino”, sentenció.