Hamburgueserías: las nuevas canchas de paddle II

¿Cuántas veces escucharon la comparación entre las hamburgueserías con las canchas de paddle de los '90? Una, en la nota anterior. Los últimos cinco lugares que hay que conocer.
El Canciller - Comentarios
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Mi Barrio

Seguimos con los primeros que incursionaron en el rubro. Mi Barrio arrancó bien arriba en Recoleta y no tardó en expandirse… Pareciera que está jugando al TEG y, en honor a su nombre, está copando todos los barrios. Jugada arriesgada porque se dificulta controlar la calidad y cada franquicia pasa a ser un mundo (o un barrio mejor…) y esa es una negativa que está sufriendo.

La de Boedo es la más constante de todas (y por ende la mejor): rica variedad de hamburguesas, muy buena carne y pan. Las papas son el gran diferencial de esta franquicia, sin dudas hay otro tipo de cocción. Las batatas no se quedan atrás y la oferta de estas no abundan, así que ahí hay un plus, como también lo de la hamburguesa del mes: todos los meses sacan una edición limitada. Habrán visto que varias hamburgueserías empezaron a implementar esa movida… Bueno, es menester (?) reconocer al pionero.

Un detalle no menor: es de las más caras del mercado. ¿Vale la pena? Sí, pero…

Paris Burger

Otro que sólo abre de día es Paris Burger, que llegó al Microcentro para recordarnos que Buenos Aires es la París de Latinoamérica y que los franceses la rompen haciendo hamburguesas, o al menos Christ, el amo y señor de un local de 2×2.

En el primer párrafo mencionamos las únicas dos contras del local: sólo abre de día y es muy pequeño, el resto es un escándalo. El gran diferencial son los quesos franceses, qué manjar… Su oferta de ingredientes lo posiciona como LA hamburguesería gourmet. Sus combinaciones no las vas a poder encontrar en otro lado, su sabor tampoco, por algo su slogan somos el sabor.

Como dijimos más arriba, todo es un escándalo: desde las papas hasta la limonada, pasando por la carne (poteeeeente), el pan, los ingredientes. Encima el precio está más que bien. Cierra por todos lados.

The Burger Company

Hay algunos locales similares a fast-foods norteamericanos pero más cancheros, que le pegaron una refrescada a nuestra trilogía de Mc Donald’s, Burger King y Wendy’s. TBC era uno de ellos, junto a Dean & Dennys, Burger 54 y Wayback’s, sin embargo decidió apartarse de ese grupete mejorando su producto notablemente.

En 2 años supo leer el mercado y cambió radicalmente su producción, algo que muy pocos se animan a hacer. Si fueron hace un tiempo ya, vuelvan, porque el pan, la carne y las papas son otra cosa, es prácticamente una hamburguesería nueva.

La cruz de la moneda es el precio y un exceso de aceite, pero sin dudas van a ajustar eso porque demostró estar a la altura de las circunstancias.

CARNE

Una de las más criticadas en el mundo hamburguesero. La acusan de mucho ruido y pocas nueces… Sin embargo, pocas hamburgueserías tienen un diferencial tan marcado como el de CARNE: producto fresco (con todo lo que eso implica).

Difícilmente se logre siempre el mismo producto cuando los ingredientes son orgánicos. Como dijo @elcondegourmand: ”la estandarización fuera de la masividad de las grandes empresas de comida resulta casi una utopía; hacer hamburguesas iguales con productos que son siempre iguales es algo simple. Hacer lo mismo con productos que, al ser orgánicos, son siempre distintos, resulta sustancialmente desafiante”.

Los ingredientes de CARNE juegan otra liga: desde el pan hasta el tomate, pasando por el huevo en el punto jusssssssto. Lo más flojo es la carne, amasada por demás y congelada, y por eso la castigan tanto. Te llamás CARNE y tu talón de Aquiles es la carne… Raro.

Las papas merecen un párrafo aparte porque son… ¡no hay palabras para describirlas!. Son de manual: ”papa erecta” gracias a la triple cocción. Un manjar.

Otra negativa es el precio, pero habría que preguntarse por qué la comida chatarra es tan barata, en vez de criticar el precio de lo orgánico.

Pony Line

¿A vos te parece ir al Four Seasons a comer una hamburguesa? Sí, sí y sí. Es más, es LA cita ideal: ambiente cool, hamburguesa top y tragos de autor ¿qué má’ queré’?. No hace falta ir de saco y corbata, así que tranqui.

La hamburguesa está hecha con bife de chorizo, una jugada arriesgada que Juan Gaffuri maneja a la perfección, como el punto de cocción, que seguramente es criticado por la mayoría (hace falta más militancia por el blue y el sellado).

Por supuesto que el precio está por encima de la media, pero es una experiencia más que gratificante. Si no sabés dónde festejar un aniversario, ya sabés… La hamburguesa no va a fallar, especialmente su pan esponjosobañado en queso crocante (su marca registrada).

Fat Broder

El típico sueño de la mayoría de los grupos de amigos es abrir un bar. Las cervecerías hicieron creer que ese sueño, dicho en medio de una borrachera, era soplar y hacer botella, pero no es así.

Los chicos de FB lo entendieron y se unieron tarde a la movida, pero quien llega al mundo gastronómico con tiempo, dedicación y esfuerzo, no tarda en destacarse. Así fue como estudiantes de gastronomía diseñaron unas hamburguesas que se ganaron el respeto y cariño del ambiente, principalmente por su punto de cocción: muchos dirán que está cruda, pero no se dejen engañar y disfruten de sus dedos enchastrados de sabor.

La hamburguesa (que viene siempre con doble carne) puede parecer pequeña, pero es poderosa como un Kohinoor. El resto de los ingredientes (pan, toppings y papas) acompañan casi tan bien como Aguero e Higuaín a Messi… Por algo logró hacerse valer en Palermo, tierra minada de hamburgueserías.