Grieta, énfasis en Córdoba y una ilusión al balotaje: el último #SíSePuede de Macri antes de la elección

En su cierre de campaña, Macri aseguró que "esto no termina acá, sino en noviembre", para abrir la posibilidad de una segunda vuelta.
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La maratón del #SíSePuede llegó a su fin. Luego de un mes de campaña, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, puso punto final a los actos con miras en la elección nacional. En Córdoba, distrito amigable para Juntos por el Cambio, el candidato volvió a insistir en la probabilidad de una segunda vuelta y aseguró que, en caso de un eventual segundo mandato, repitió que “va a venir la etapa de crecimiento, de mejora del salario”.

Para el cierre de campaña, Macri repitió la misma fórmula que en 2015, al elegir Córdoba para el cierre de campaña. Sin embargo, esta vez, cambió el estadio Orfeo por la plaza Vélez Sarsfield, en el centro de la ciudad. Casualidad o no, es la misma locación que eligió, en 1983, Alfonsín y seis años después, Eduardo Angeloz para la disputa electoral con Carlos Menem.

A su vez, el vínculo con la UCR también se notó con la decisión que el tercer orador de la marcha del SíSePuede (además de Miguel Ángel Pichetto y el Presidente) sea el ex candidato Mario Negri, quien presentó al candidato a vicepresidente como el “representante del peronismo republicano”.

Por otro lado, el acto tuvo varios guiños de Macri hacia los cordobeses. Antes que suba Macri al escenario, en los parlantes sonó “Soy Cordobés” de Rodrigo Bueno. Y ya con el micrófono en mano, el Presidente felicitó a los militantes que se acercaron: “Queridos cordobeses; qué ganas de ser, de crecer, de ser protagonistas. Cómo agradecerles”, dijo, en una de las referencias al público.

Luego, agregó: “Acá empezó todo, no me lo voy a olvidar más“.  “Miren todos los que son, apretémonos más para que todos estemos más cerca que nunca”, remarcó, al borde del llanto.

Grieta y más grieta

A Córdoba habían llegado la cúpula del equipo de campaña (Marcos Peña, Fernando De Andreis y Hernán Lombardi) quienes estuvieron, desde temprano, en la previa al acto. Casi con el tiempo justo, debajo de funcionarios y legisladores, también se hicieron presentes los gobernadores Gerardo Morales y Gustavo Valdés. Tanto Elisa Carrió como Alfredo Cornejo prefirieron seguir la trasmisión por la televisión o redes sociales.

Macri, al igual que en otras oportunidades, centró su discurso en un antagonismo entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos. Frases, sobran. “Nuestra propuesta no hace apología de la pobreza, nosotros vamos a integrar a la Argentina al mundo, y no con la Venezuela de Maduro, ni con Cuba”, expresó. Luego, indicó que “acá no hay colectivos” y “nadie les dio nada” para venir.

Sobre las PASO expresó que “sin querer dejamos un espacio vacío y lo ocuparon aquellos que quisieron ir por todo” “Aquellos también intentaron ir por nuestra libertad”, completó. Entre los cánticos de #SíSePuede y “Se da vuelta”, los cordobeses, cantaron, varias veces, “Que vaya presa“.

Los manifestantes en Córdoba. FOTO NA: REDIMAGEN

Pichetto y la perlita de Awada

El compañero de Macri hizo referencia a que Cristina Kirchner abandonó a Córdoba” en momentos difíciles y reiteró que “nunca vino a disculparse con el pueblo de Córdoba” mientras que Alberto Fernández “vino a apretar al gobernador”. Luego, volvió a cargar contra un blanco predilecto: Juan Grabois. “No queremos esa patria”, expresó.

Awada, por último, volvió a tener un lugar importante en el acto. Luego de cantar el feliz cumpleaños a Pichetto, la primera dama indicó que agredeció a Córdoba y repitió el slogan de la maratón de los 30 días. “Siempre unidos por los mismos valores, con respeto, con amor, sobre todo con mucho amor. Por nosotros, por nuestros hijos, por el futuro de nuestro país y por nuestra querida Argentina. Vamos, sí se puede”.

FOTO NA: REDIMAGEN