Gestos a Caserio, dirigentes “leales” y Schiaretti: el plan de Alberto para reunificar el PJ cordobés

Tanto el gobernador de Córdoba como el senador Caserio visitaron, esta semana, al ministro Wado De Pedro. El rol de Jorge Montoya y de Máximo Kirchner.
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Si bien aún faltan dos años para las próximas elecciones, Alberto Fernández sabe que en política es necesario planificar lo más posible para evitar cualquier sorpresa. Con esa premisa, el Presidente tiene como objetivo reducir a Juntos por el Cambio en una de sus regiones fuerte: Córdoba.

El Frente de Todos tiene bastante presente el último antecedente de las elecciones de octubre, en las que Mauricio Macri sacó más del 60% en esa provincia. No extrañó, por ende, la visita de esta semana de dos referentes del PJ cordobés con  Eduardo “Wado” de Pedro. Tanto el senador Carlos Caserio como el Gobernador, Juan Schiaretti, visitaron al ministro en Casa Rosada.

Pero la realidad de ambos dirigentes cordobeses es bien distinta. Caserio reafirma su lugar en el Frente de Todos. Luego de la “disputa” con Cristina Kirchner por la presidencia del bloque en la Cámara alta, el senador estuvo cerca de comandar la cartera de Transporte, en un intento de ponerle paños fríos a la disputa. Lo que vino después fue una charla privada con la vicepresidenta en la que ambos trataron de limar asperezas.

El encuentro con De Pedro sirvió para ubicarse en un lugar de privilegio en el Gobierno. O al menos así lo analizan desde el propio entorno del dirigente. Entre el temario de la reunión -que se mantuvo privada- se habló sobre los fondos que tendrá el Ejecutivo para los próximos años. Caserio preside la comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado y es uno de los articuladores necesarios para que se apruebe el presupuesto en el Congreso.

Frialdad entre Schiaretti y Fernández

Si bien, frente a los micrófonos, el Gringo Schiaretti aseguró que mantuvo “una buena y cordial reunión de trabajo” junto al ministro camporista, el paso del Gobernador dejó un sabor agridulce para ambos sectores. Schiaretti esperaba, al menos, una foto con Alberto Fernández que nunca llegó. Según Infobae, el articulador entre la Rosada y Córdoba fue Máximo Kirchner, quien pasó por la reunión en el despacho de De Pedro para luego almorzar con el Presidente.

La última reunión de Schiaretti y Fernández
La última reunión de Schiaretti y Fernández

Desde Casa Rosada dijeron a La Política Online que Fernández sigue “enojado” con el Gobernador por su rol durante las elecciones. Cabe destacar que, luego de las PASO, Fernández viajó a Córdoba -junto con Sergio Massa- tres veces para superar las diferencias con el mandatario provincial. En el Frente de Todos aún creen que la posición del peronista favoreció más a Macri que a Fernández.

El plan de Nación para Córdoba

Para influir más en esa región, el Frente de Todos tomó la decisión de ubicar a los dirigentes “aliados” de esa provincia en sectores claves del aparato estatal. El legislador Walter Saieg se quedó con la Secretaria de Gestión en el Ministerio de Transporte. En Obras Públicas, Gabriel Katopodis dispuso ubicar a Martín Gil, intendente de Villa María, en la Secretaría de Obras Públicas, según diagramó Infobae.

Párrafo aparte para Jorge “Zurdo” Montoya. El histórico operador del PJ cordobés ganó mucha relevancia: en el gabinete de Alberto, Montoya quedó como  Secretario de Integración Regional.