Genes peronistas y escándalos mediáticos: Martín Soria, el candidato del kirchnerismo en Río Negro

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Con 43 años, quiere ser el próximo gobernador de Río Negro. De la relación tan cercana que mantenía con su padre, el exgobernador Carlos Soria, aprendió la política. En un ambiente familiar, en el que la vida pública lo era todo, él supo también encontrar el equilibrio en el deporte.

Apasionado por la actividad física, desde chico dedicó varias horas diarias a hacer ejercicio. “Es mi manera de poder despejarme por un rato de mis problemas, todos los días me hago de una hora para salir a trotar”, le había dicho a un medio provincial.

A los 16 años integró el plantel de básquet del Club Social y Deportivo General Roca, que ascendió a la Liga Nacional. Entrenaba más de seis horas diarias y gracias a eso, pudo viajar a lo largo de todo el país a muy temprana edad. Pero nunca dejó la política.

Cuando estaba en segundo año de la secundaria en el Centro de Educación Media n° 16 de General Roca, ganó sus primeras elecciones: las del centro de estudiantes. En 1994 se mudó a Buenos Aires para poder estudiar, y fue entonces cuando se metió en profundidad en la militancia, de la mano de la “Juventud Peronista Universitaria”.

Una vez instalado en la Capital, se adentró más en el mundillo político, acompañando a su papá a la Cámara de Diputados y presenciando importantes debates en el recinto.

Cuando se recibió de abogado, volvió a su ciudad natal, General Roca, donde asumió por primera vez un cargo como legislador provincial en 2007. Cuatro años después, en 2011, sucedió a su padre y asumió como intendente del municipio, siendo reelecto en 2015.

El 1 de enero de 2012, durante la noche de Año Nuevo y a sólo 21 días de haber asumido como gobernador, su padre fue asesinado por su madre, Susana Freydoz. Este hecho lo marcó de por vida y fue un golpe muy difícil para él y su familia.

Su abuelo Ernesto era carnicero y militante peronista, y su abuela atendía un almacén. Por parte de su madre en cambio, tenía un bisabuelo pionero de la producción frutícola en el Alto Valle, Juan Anselmo Freydoz, y un abuelo director de Obras Públicas del Municipio, con múltiples bienes.

“La partida de mi viejo agigantó el mito sobre él. Eso que hizo que se depositare en mí una mochila con una carga muy pesada, pero yo no veo esa carga como negativa ni mucho menos, para mi es algo positivo que no hace encarar todo de otra manera. Hoy me comparan con la persona que más quise y si hoy estoy acá no es para ser menos que él: es para igualarlo o superarlo. Aunque lo único que espero que la gente pueda decir que soy un digno hijo de mi padre”, expresó cuando fue candidato en 2015.

En 2011, Horacio Verbistsky aseguró que Martín había agredido a un cronista de FM Líder Darío Chavarría por preguntarle respecto a una foto que se había tomado su padre junto a Erich Priebke, un oficial nazi de la SS, que fue condenado por el asesinato de unas 335 personas en Roma.

La semana pasada fue denunciado penalmente por un referente de Cambiemos por el supuesto cobro de “retornos” en sueldos, que llegarían a unos US$450 mil durante los últimos años de su gestión como intendente, según informaron fuentes judiciales a la agencia Télam.

Ahora, busca seguir el legado familiar y ser electo gobernador por Unidad Ciudadana. En representación del kircherismo, pero alejado de Cristina Fernández, intenta posicionarse primero, en una dura batalla en la que Cambiemos ya se pronostica como la fuerza perdedora.