Fernández-Fernández: describe Durán Barba a la fórmula como una bomba de tiempo

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La fórmula presidencial anunciada la semana pasada por la expresidenta Cristina Kirchner dio lugar a dos hipótesis. La primera sostiene que debido a la crisis económica, el endeudamiento con el FMI y los acreedores privados y la coyuntura nacional e internacional de extrema tensión llevaron al kirchnerismo a moverse unos pasos a la derecha para, por un lado, sumar más adhesiones del electorado y, por otro, poder gobernar un país frente a unos mercados que podrían dejar a la Argentina aún más a la deriva.

La segunda hipótesis es la que considera que Cristina Kirchner no dio ningún paso al costado y no piensa abandonar el poder de mando. Es la que coloca al nuevo candidato, Alberto Fernández, en el lugar de un títere o, al menos, como un dirigente que está siendo engañado por una dirigente que dice haber aprendido de sus errores. Como sea, para el principal asesor de Cambiemos, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, la nueva fórmula es una “bomba de tiempo que estallará cuando se organicen las candidaturas, durante la campaña o en el primer mes de gobierno”.

El asesor de Macri sostiene, en su columna dominical en Perfil, que el movimiento de Cristina responde que la actual senadora “supuso que iba a perder” si mantenía su intención de competir con la presidencia. “No existe un candidato que renuncie si cree que puede ganar. Si no puede afrontar los rigores de la campaña por una situación personal, se retira, no se mantiene como candidata secundaria, sobre todo con su psicología estelar”, explicó, en tanto que agregó que Cristina ejerció un acto de poder absoluto al mostrar que tiene el poder de designar de candidato a presidente a quién “le viene en gana”.

La decisión de Cristina, asegura Durán Barba, responde también a la necesidad de mantener sus fueros presidenciales ante una posible derrota. para ser candidata a presidenta está obligada a renunciar a la senaduría. “Los fueros la protegen como candidata, pero si pierde las elecciones quedará en manos de la Justicia. Si es candidata a vicepresidenta no está obligada a renunciar y puede mantener la inmunidad después de la derrota. Si por alguna razón llega a ganar, pensará que tiene la fuerza para reemplazar a un presidente con poco arraigo en la realidad”, subrayó.

Durán Barba explicó que Alberto Fernández podría conseguir un acuerdo con Clarín mejor que el que podría conseguir Cristina. Además que, a través de su contacto con Ricardo Lorenzetti, puede trabajar negociaciones en la Corte. Sin embargo, a medida que se muestre como un candidato independiente de Cristina, encontraría dificultades para mantener el núcleo duro de adhesiones que le corresponden a ella.

Alberto Fernández no tiene votos propios, no puede garantizar tampoco el voto duro de Cristina y su imagen es negativa. Es poco probable que gobernadores con personalidad, líderes que tienen futuro, dirigentes kirchneristas jóvenes, se entusiasmen con esta aventura. Probablemente piensen en el mediano plazo y traten de fundar un peronismo democrático”, concluyó.