En contraste con la que rigió hasta el 2017, la nueva fórmula de movilidad previsional está ajustada por la inflación. Como el aumento de los precios viene superando a la meta inflacionaria que esgrimió el Gobierno -y en la que cerraron la mayoría de los sectores- el acumulado supera el 11% en un solo semestre.

Con el aumento, la jubilación mínima pasará a ser de $8096,30 y la Asignación Universal por Hijo (AUH), cambiará de $1493 a $1578. En tanto la AUH por discapacidad pasará de $4869 a $5146.  

Además de ganarle a los salarios, la movilidad jubilatoria se encuentra por arriba de la línea de inflación, que acumula una suba de 11,4%. El ajuste de la movilidad de junio contempla lo ocurrido en un 70% con la inflación y en un 30% con los salarios en el último trimestre del año pasado.

Además, dado que las actualizaciones corren en base al último trimestre, la actualización para el noveno mes del año será de 6,67%. Con este aumento, la mínima pasará a $8630. Por ende, sólo teniendo en cuenta los primeros 9 meses, los haberes habrán subido 18,4%, con una cuota por determinarse para diciembre. Como la ley aprobada en medio de un intenso conflicto a fines de 2017 prevé ajustes trimestrales, habrá un último incremento por el año 2018, que llegará en diciembre.