Facebook ya tiene su moneda digital para pagar por internet. Libra es el nombre de la nueva moneda digital basada en Blockchain que estará apoyada por más de 100 grandes compañías financieras, entre ellas MasterCard, Visa o Paypal. Pero Libra es la base, la moneda digital en la que se basarán el resto de servicios de pagos. Entre ellos el de Facebook, que se llamará Calibra.

Calibra busca imponerse como la moneda digital de referencia para el mundo. El plan de Mark Zuckerberg incluye que la cartera digital pueda utilizarse para realizar pagos a través de las redes sociales de su empresa: Facebook, Messenger y WhatsApp.

A través de este servicio de pagos, que utilizará la criptomoneda “Libra”, el CEO de Facebook desemboca en el mundo de los pagos online para competir con una gran cantidad de empresas. A través del market de Facebook podría sumarse a la batalla de los e-markets para pelearle la hegemonía a Amazon. Pero hay que distinguir una cosa: la moneda es Libra y el sistema de pagos es Calibra.

La Asociación Libra es una organización independiente sin ánimo de lucro cuya sede estará en Suiza. Entre los miembros fundadores se encuentran compañías de pagos como Mastercard, Visa o Paypel, empresas de tecnología como eBay, Lyft, Uber, Spotify o la propia Facebook Calibra y también empresas especializadas en Blockchain como Anchorage o Coinbase. “Libra” es una moneda de código abierto basada en Blockchain, al igual que otras criptomonedas como Bitcoin. Para su desarrollo se ha contado con un grupo de ingenieros, entre los cuales se encuentran algunos miembros de Facebook.

Para luchar contra la volatilidad inherente al resto de las criptomonedas, Libra estará respaldada en su totalidad por la Reserva de Libra, una colección de monedas y otros activos que se usa como aval de cada Libra creada.

Repasando, la criptomoneda Libra no es de Facebook, pero Mark Zuckerberg creó un sistema de pagos para utilizarla y competir contra empresas que ya admiten pago online. Entre las compañías que financiarán el proyecto Libra también está Mercado Libre, del argentino Marco Galperín.

La opinión de Carlos Maslatón