El último informe de la ONU advierte que la población deberá cambiar su forma de alimentarse, más vegetales y menos carne. La forma en que se produce carne está afectando al cambio climático global, generando gases de infecto de invernadero. 

Las conclusiones se desprendieron de un trabajo elaborado por el Plantel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC -por sus siglas en inglés-) "Los seres humanos ocupan un 72% de la superficie no congelada del planeta, por agricultura y ganadería o por plantaciones forestales”, destaca el informe. Pero, el dato que impacta es que un tercio de la comida que se produce se desperdicia, y esto genera más gases de efecto invernadero.

El IPCC recomienda a nivel mundial detener la deforestación, esto es debido a que las selvas y bosques de la Tierra absorben un tercio de las emisiones de dióxido de carbono, y también juega un rol importante en el enfriamiento de la corteza o generación de lluvias. 

En Argentina hay una serie de leyes que regulan el tratamiento de residuos industriales y domiciliarios, el manejo de fuego, preservación de glaciares y ambiente preglaciar, y también normativas que regulan el presupuesto mínimo de protección ambiental. "La ley 22.428 se ocupa de la conservación de los suelos y establece que las provincias deben realizar un relevamiento de suelos de cada jurisdicción, así como también declarar zonas o distritos de conservación que deberán gestionarse entre las provincias y los productores a través de la creación de consorcios de gestión", comenta a El Canciller Jorge Cuello, abogado y docente de Derecho Ambiental de la UBA y UNSAM. 

Además, existe la ley de conservación de bosques nativos 26.331 que tiene como finalidad la preservación de la flora y fauna que habita en los bosques, así como también la protección de los suelos que están asociados a estos ecosistemas, estableciendo herramientas o instrumentos.

Menos carne y más verduras: el pedido de la ONU

"Desde hace tiempo la agricultura como la ganadería tienen un alto impacto en las emisiones de gases de efecto invernadero. Por un lado, por la deforestación creciente de tierras con destino a estas actividades, lo que disminuye la capacidad del planeta de absorber a través de los árboles los gases de invernadero o bien por el uso de combustibles fósiles necesarios en los procesos de producción agro ganaderos", destaca cuello. "La Argentina debe redefinir y discutir cuál va a ser su política alimentaria de las próximas decadas. No solo qué va a producir en su territorio sino además para quiénes van a ir destinados esos alimentos. Hoy la Argentina produce alimentos para 400 millones de personas". 

En julio fue aprobado el proyecto de ley de Presupuestos Mínimos para la Adaptación y Mitigación del Cambio Climático, impulsado por los senadores Pino Solanas y Lucila Crexell, el cual tiene como objetivo es establecer estrategias, medidas, políticas e instrumentos relativos al estudio del impacto, la vulnerabilidad y las actividades de adaptación al cambio climático que puedan garantizar el comportamiento humano y de los ecosistemas.