El Director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner, advirtió que un cambio en el escenario internacional podría amenazar el camino gradualista que lleva adelante el Gobierno argentino. Al mismo tiempo, el representante del organismo se mostró conforme con el rumbo económico del presidente Mauricio Macri.

Werner sostuvo que el gradualismo sólo es una opción cuando abunda el financiamiento en los mercados financieros internacionales. Sin embargo, remarcó que este camino "más lento” trae consigo un déficit de cuenta corriente más abultado. Las definiciones fueron realizadas en el marco de la conferencia de prensa del FMI sobre las perspectivas económicas para América Latina y el Caribe.

Inflación

En tanto, Werner remarcó cierta incoherencia en las metas inflacionarias que se planteó el Gobierno nacional, sobre todo aquellas que regían hasta diciembre de 2017. El Director del Hemisferio Occidental destacó que la inflación tiene elementos inerciales, por lo que las metas del equipo económico de Cambiemos eran "ambiciosas”. Sin embargo, subrayó la importancia de que la tendencia bajista se mantenga.

"Claramente los procesos desinflacionarios del 40% a un dígito han tomado tiempo en la región. En el caso de México han llevado seis años; en el de Colombia, más. Entonces, el tratar de llegar a un dígito en cuatro años era muy optimista”, señaló.

Rumbo económico

El representante del Fondo se mostró conforme con el rumbo de Argentina. "La impresión que nos llevamos es que el país está en plena recuperación económica, aceleración del crecimiento, con cambios estructurales muy importantes, en donde la inversión está teniendo un rol importante”, señaló.

La semana pasada, el FMI cambió sus predicciones para el 2018 sobre Argentina. El Fondo manifestó que la inflación será cercana al 19,2%, en tanto que el crecimiento del PBI será de un escueto 2%.

"Lo que vimos es que corregir esas distorsiones está tomando más de lo que la gente pensó y de lo que el Gobierno quisiera. Tratar de establecer un equilibrio en el sistema no es un proceso fácil, sobre todo por el contexto recesivo en el que estaba inmerso el país, pero hay soporte a la estrategia del gobierno de bajar la inflación y restaurar el equilibrio”, agregó el director adjunto del departamento, Nigel Chalk.

Ya en un plano general de la región, el FMI se mostró preocupado por las tasas de crecimiento de todos los países de América Latina. "La región necesita tasas de crecimiento más altas al 3%”, concluyó Werner.