Espacio verde: avanza el proyecto para regular los entrenamientos a cielo abierto en la Ciudad

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En los últimos años, el desarrollo de la actividad física al aire libre creció exponencialmente. Con el running y los circuitos como funcionales como puntapié, los personal trainers fueron ganando terreno en las plazas y espacios verdes de la Ciudad de Buenos Aires, donde en el presente se realiza desde boxeo, skate o Muay Thai. Debido a ese crecimiento, el legislador porteño Diego García Vilas -Confianza Pública- impulsa un proyecto de ley para regular los entrenamientos a cielo abierto.

En líneas generales, la iniciativa propone crear un marco legal a estas actividades, tanto para el cuidado de los deportistas como para la profesionalización de la misma. En ese sentido, el proyecto contempla varios puntos importantes. En primer lugar, se propone crear un registro público de los grupos de entrenamiento físico y, al mismo tiempo, crear una base de datos de entrenadores (técnico, licenciado, profesor en educación física, preparador físico) reconocidos por la Ciudad de Buenos Aires.

La idea es informar a la gente sobre con quién se está entrenando, es decir, si está habilitado y capacitado para hacerlo, así como instruir a los entrenadores sobre primeros auxilios, para minimizar los riesgos de la actividad física. En general, los entrenadores ven favorable estas regulaciones, que ya han mantenido reuniones -sin éxito- para crear una personería gremial en la actividad.

Al mismo tiempo, el proyecto contempla regular la actividad económicamente. Algunos entrenadores cobran hasta $1500 por mes que, por supuesto, en general no tiene ninguna tributación. En el mismo sentido, estas actividades acaparan el espacio público -ya que, en general, se realizan con numerosos artículos de entrenamiento deportivo distribuidos por una vasta zona-, por lo que la iniciativa busca distribuir las clases para que no afecten a los vecinos.

Para inscribirse, los entrenadores deberán acreditar título habilitante (técnico, licenciado, profesor de Educación Física, preparador físico) reconocido por la Ciudad, y tener conocimientos de primeros auxilios y reanimación cardiorrespiratoria”, explicó el legislador García Vilas a Perfil.com.

Por último, tal como sucede en cualquier centro de entrenamientos privado, el responsable del grupo deberá exigir a cada alumno un certificado de aptitud física que debe contener los resultados de estudios electrocardiográficos expedido por el especialista actualizado anualmente. “Es importante siempre que se realice actividad física que la misma esté supervisada por un profesional, para evitar poner en riesgo la salud de la personas ya que pueden provocarse lesiones musculares, óseas, articulares, o bien correr un riesgo cardíaco“, agregó García Vilas.