En clave de candidata, defiende Bullrich el régimen penal juvenil y presume de su gestión en Seguridad

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En medio de la polémica por el proyecto con el que el oficialismo impulsa bajar la edad de imputabilidad a los 15 años para delitos graves, Patricia Bullrich analizó el mapa de la seguridad nacional en clave de candidata y diferenció a su gestión del modelo que promulgaba el juez Eugenio Zaffaroni.

En diálogo con Joaquín Morales Solá, dejó en claro su voluntad de continuar al frente del Ministerio de Seguridad, pero resaltó que si Mauricio Macri le ofreciera ser su compañera para la fórmula presidencial, no podrá “decir que no”.

La posibilidad concreta de que la ministra acompañe al primer mandatario de cara al operativo reelección se desprende del elevado porcentaje de imágen positiva que concita -encabeza las encuestas junto a Rogelio Frigerio-, así como de que el eje de la campaña cambiemita se vinculará fuertemente a la doctrina de mano dura que pregona su cartera.

La funcionaria explicó lo que pretende con el proyecto que postula la baja de la edad de imputabilidad. “Un chico que roba a los 12 años y se va a su casa, no puede aprender pautas de convivencia. Si yo lo tomo cuando comete su primer delito, impido que siga su cadena delictual”, sostuvo, en tanto relativizó la polémica por la edad y enfocó en la impunidad que genera “la idea de que hago algo y no me pasa nada”.

En el último mes, además de la iniciativa para modificar el régimen de Responsabilidad Penal Juvenil, Bullrich se anotó el protocolo para que los policías puedan disparar frente a delincuentes omitiendo la voz de alto, la adquisición de 300 pistolas táser para utilizar en situaciones de tumulto -significarán un costo cercano a los US$ 900.000 dólares- y la aceleración de la expulsión del país de los extranjeros que cometan delitos.

En este sentido, destacó a su administración -“lo que hicimos con la lucha contra el narcotráfico es un ejemplo a seguir”-, se diferenció del paradigma Zaffaroni -“el victimario no es más el centro al cual se vanagloria como víctima del sistema”- y afirmó que la política que lleva adelante tiene la legitimación de sus votantes.