Empresario, gerente de medios y amigo de Angelici: la historia de Alejandro Domínguez

El Canciller - Comentarios

Si bien Alejandro Domínguez Wilson-Smith asumió como presidente de la Conmebol en enero de 2016, en los últimos días su figura tomó una trascendencia inusual, a la luz del papelón que derivó en la suspensión indefinida de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors.

Nacido en Asunción en 1972, se convirtió en un hombre emprendedor a temprana edad: fue uno de los fundadores de su propio colegio secundario, el San Andrés, del que también fue el primer presidente del Centro de Estudiantes. La institución educativa es la segunda más cara y prestigiosa del país.

Previo a erigirse como uno de los empresarios más poderosos de Paraguay, estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Kansas y recibió una mención de honor en el Máster de Administración de Empresas en la Universidad Católica de Asunción.

Para dimensionar su injerencia en los negocios, actualmente es miembro directivo de las empresas Tabacalera Boquerón, Compañía de Tabacos Montecarlo, Hotel Crowne Plaza Asunción y la Inmobiliaria Buenaventura. Sin embargo, antes de desembarcar en la entidad rectora del fútbol sudamericano fue una persona muy vinculada a los medios de comunicación paraguayos.

Hasta 2014, fue el mandatario del Grupo Nación Comunicaciones y las radios 970 AM y Montecarlo FM. Además, fundó el diario Crónica y la Radio Amor 95.9 FM, gerenció el diario La Nación de Paraguay -1998 a 1999- y ocupó el Directorio de la Sociedad Interamericana de Prensa -SIP- entre 2004 y 2006.

Su padre es Osvaldo Domínguez Dibb, legendario presidente del club Olimpia, con el que en dos períodos -1974-1990 y 1995-2004- ganó tres Copas Libertadores y una Copa Intercontinental. Allí, Domínguez se inmiscuyó en el mundo futbolístico: fue miembro de la comisión directiva entre 1995 y 1996 y luego vicepresidente de Olimpia entre 2004 y 2006.

La plataforma para llegar a la Conmebol y transformarse en el cuarto paraguayo en comandar el ente sudamericano fue la Presidencia de la Asociación Paraguaya de Fútbol, la que encabezó desde 2014 hasta 2016.

La familia Domínguez forjó estrechos lazos tanto con Boca como con River. El padre de Alejandro se hizo íntimo amigo del mítico expresidente xeneize, Alberto J. Armando, al punto que apadrinó su casamiento.

En tanto, ese vínculo boquense no impidió que la hermana de Alejandro, Astrid Domínguez, se casara con Vicente Scavone, fanático de River de Paraguay y, en consecuencia, del River Plate argentino -de allí, la foto de la pareja y sus hijos el sábado, en el Monumental-.

Por último, mantiene una confesa amistad con el primer mandatario argentino, Mauricio Macri, el ex titular de la Conmebol Juan Ángel Napout -condenado a nueve años de prisión por el escándalo del FIFAGate- y el mandamás boquense, Daniel Angelici.

“Considero al Tano un dirigente ganador, porque va al frente y es muy típico del liderazgo de los presidentes de clubes. Eventualmente podemos tener diferencias, pero tengo una relación de amistad con él”, declaró en una entrevista con Clarín un año atrás, mucho antes de obtener la relevancia que concitó con la fallida Superfinal.