El pago de intereses del Banco Central que obliga a Caputo a desarmar Lebacs

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El balance del 2017 del Banco Central dejó argumentos suficientes para que Luis Caputo, el titular de la entidad, continúe desarmando la masa de deuda en Lebacs contraída bajo la gestión de su antecesor, Federico Sturzenegger. La entidad monetaria cerró el último año con una pérdida en sus cuentas de $69.978 millones.

Los gastos para afrontar los intereses de las letras de la entidad aumentaron 36% en el último año, casi 11% más que la inflación. Las altas tasas que pagó el BCRA para mantener a los tenedores y evitar una eventual corrida el año pasado se convirtieron en el principal motivo del balance teñido de rojo de la entidad. En tanto, también hubo menores ganancias contables debido a que el dólar subió menos que la inflación (en 2017, el tipo de cambio aumentó 18,5%, mientras que los precios escalaron 24,8%).

El rojo de la entidad que Christine Lagarde y el staff del FMI pidieron fortalecer expuso la gran cantidad de intereses pagados en línea con el aumento exponencial del stock de Lebacs. Puntualmente, a lo largo de 2017 la deuda pública en Letras del Banco Central creció de $698 mil millones a $1.160 millones.

Los intereses pagados por las Lebacs alcanzaron los US$11 mil millones. Es decir, casi el 20% de las reservas totales del Banco Central al día del cierre del año, lo que indica que el stock de letras era insostenible en el tiempo más allá del préstamos del FMI. Por eso, apenas asumió como titular del BCRA, Caputo llevó adelante un enroque de Lebacs a otros activos con plazos más largos y tasas mixtas (una porción fija y otra variable).

En 2016, el Central había registrado una ganancia de $67 mil millones, cifra que representaba 0,8% del PBI. La pérdida de 2017 implicó, a su vez, un rojo cercano al 0,6% del PBI, por lo que prácticamente revierte las ganancias del año par.

En tanto, el ejercicio contable del BCRA contempla la revaluación de las Letras Instransferibles, lo que sumó otros $134 mil millones al rojo. Los activos habían sido recibidos del Gobierno nacional como compensación del uso de reservas para el pago de deuda externa durante la gestión de Néstor Kirchner.