El juego del Vice: las distintas opciones para conseguir un leal que sume puntos a Macri

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Con una economía que no jugó a favor del Gobierno en los últimos dos años, Cambiemos debe elegir bien las cartas para conseguir la reelección de Mauricio Macri. La principal maniobra a esgrimir es la elección del candidato a vicepresidente. En la Casa Rosada buscan un nombre propio que ejerza la lealtad de Gabriela Michetti pero que sume algunos puntos a los que hoy posee el Presidente.

Del jefe de Gabinete, Marcos Peña, sale la idea de que sea ungido un dirigente con ADN PRO. El funcionario cree que es importante dar señales de fortaleza de la idea que se tiene para el país. Considera, incluso, que podría ser nuevamente Gabriela Michetti, que muestra siempre extrema fidelidad al Presidente. También aparecen otros nombres como Carolina Stanley y Patricia Bullrich.

Jaime Durán Barba se suma a esta idea y agrega un requisito más: debe ser mujer. El ecuatoriano considera necesario que las fórmulas sean mixtas. También considera que no debe tener un gran poder propio, como sucede en la fórmula de la oposición, en la que Cristina Kirchner acapara la mayoría de las adhesiones y ostenta una espalda suficiente como para ir en contra de las decisiones de su presidente. “Yo siempre recomiendo que el vice sea alguien tranquilo, que no tenga aspiraciones“, indicó Durán Barba a O’Globo.

La idea contraria, y la que parece imponerse debido a que el presidente Macri concentra hoy, según las encuestas, alrededor del 30% de los votos. Dirigentes como Rogelio Frigerio consideran que es necesario que el primer mandatario se amplíe a otros espacios. En ese sentido, buscan que el ungido como compañero de fórmula tenga un piso de adhesiones propio que eleve el caudal electoral de Cambiemos.

Bajo esta hipótesis aparecen numerosas posibilidades, algunos con mayor “vuelo propio” y otros con más capacidad de abroquelar dirigentes bajo la investidura presidencial. En el primer grupo aparecen algunos nombres vinculados al “opoficialismo”, como Juan Manuel Urtubey, que mide alrededor de 6 puntos en las encuestas, y Martín Lousteau, con un porcentaje similar y la capacidad de conformar a los radicales que firmaron la continuidad de Cambiemos con la exigencia de una apertura del espacio. El inconveniente con ellos es que ambos tienen ambiciones presidenciales y, como Julio Cobos, pueden dirimir hacia uno u otro lado cuestiones importantes.

La última apertura posible es que el vice de Macri sea el articulador del peronismo federal Miguel Ángel Pichetto. El senador negó ante ElCanciller.com que estuviera trabajando en este sentido. “Cuando el presidente convoca sobre temas que son de interés, uno tiene el deber de ir. Yo me reuní para transmitirle lo que vi en Estados Unidos y las preocupaciones que tengo sobre la Argentina. Esto no significa que yo me pase a las filas del macrismo ni que el macrismo quiera que yo sea candidato. Para coincidir en un programa hay que tener puntos de acuerdo y un proyecto de país. Creemos que hay lugar para una tercera alternativa”, remarcó.