El dinero de la corrupción: el proyecto de extinción de dominio y una deuda pendiente de la política

El Canciller - Comentarios

La extinción de dominio, en términos técnicos, se refiere a una forma peculiar en la que el Estado le quita a una persona un bien determinado relacionado a algún delito. En términos terrenales, es la plata de la corrupción o el dinero ahorrado en base a postales ilícitas.

Actualmente, al no tratarse de un proceso penal (donde se aplica el decomiso), en la extinción de dominio no existe una condena para la persona propietaria del bien. Lo que existe es una sentencia de un juez que declara que el bien está vinculado con un delito.

Tal como afirma el sitio chequeado.com, este proyecto de ley de extinción de dominio que hoy se tratará en el Congreso tiene varios puntos que fueron cuestionados por expertos. Sin embargo, la mayoría considera que su aprobación le daría al Estado mayores herramientas para aumentar la eficacia en la persecución de la criminalidad.

A su vez, es una deuda de la dirigencia política con la sociedad. ¿Dónde queda el dinero detrás de los casos de red de corrupción? ¿Puede invertirse ese dinero en construcción de viviendas, hospitales o escuelas? La plata del delito en ese caso pasaría a pertenecer al Presupuesto del Estado.

Se trata de una inciativa que hace varios años está en el cajón legislativo, aunque el caso de los cuadernos y el reclamo popular lo pusieron nuevamente en el centro de la escena.

Después del traspié de la semana anterior, el Senado busca darle luz verde al proyecto que busca recuperar el dinero producto de hechos ilícitos.

El proyecto y la votación

El proyecto del peronismo define la extinción de dominio como una acción civil, pero dentro del proceso penal. Urtubey concedió cambios pedidos por otros bloques -se aceptó que sea un fiscal y no el Procurador del Tesoro quien inicie la acción, y se incorporaron delitos contra el orden económico-.

Sin embargo, Cambiemos no quedó satisfecho con esas modificaciones y no votará el proyecto del PJ. El interbloque presidido por Luis Naidenoff tiene 25 senadores y la bancada conducida por Pichetto tiene 24. Por eso, la clave estará en posibles ausencias y en la postura que adopten el Frente para la Victoria-PJ -con nueve integrantes-, y el Interbloque Federal -con cinco-.