El detrás de escena del cruce diplomático y el rol de Argentina en el conflicto entre Israel y Palestina

El polémico partido en Jerusalén despertó las reacciones más preocupantes en la cúpula del poder de ambos países. ¿Qué implica diplomáticamente la suspensión?
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“¡No laven la imagen de Israel! ¡Como dijo Maradona, la pelota no se mancha!”, escucharon los jugadores argentinos mientras entrenaban bajo las órdenes de Sampaoli ayer en Barcelona. Dos frases, y varias amenazas anteriores, desataron la decisión de los futbolistas para amotinarse en el hotel de lujo y negarse a viajar a Israel. En pocas horas, un encuentro muy esperado por el primer ministro Benjamin Netanyahu se vino abajo y desató las alarmas en las relaciones diplomáticas internacionales.

Un llamativo llamado del premier israel a Mauricio Macri demostró la relevancia que tenía el partido amistoso pre mundial. No se trataba simplemente de un evento deportivo, tenía un significado mucho más allá. Y la figurita importante era Messi. Messi en el Muro de los Lamentos. Messi en Jerusalén dando una imágen al mundo que esa ciudad es la capital de Israel.

Una afronta directa a Palestina que viene de la mano de Trump, quien declaró el diciembre esta interpretación y decidió establecer la embajada de Estados Unidos allí a fines de abril.

¿Dónde se sitúa Argentina en este conflicto histórico?

Cuando el presidente de Estados Unidos hizo sus polémicas declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado tibio. Ni de un lado ni del otro. Con su postura neutral se escudó en lo que establecen los tratados internacionales y decidió no enfurecer a sus nuevos “aliados” Trump y Netanyahu.

“El Gobierno argentino entiende oportuno recordar su posición en favor de una solución de dos Estados conviviendo pacíficamente, en forma respetuosa, reconociendo las fronteras de 1967 y el estatus especial de Jerusalén de acuerdo a sucesivas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas”, comienza diciendo el documento que no tuvo mayores repercusiones.

Meses antes, en septiembre, el primer ministro había visitado la Casa Rosada y ambos mandatarios afirmaron una relación que había comenzado anteriormente con la compra de armamento militar por parte del Ministerio de Defensa local a los fabricantes israelíes.

“La decisión de Macri de comprarle armas a Israel supone un pacto geopolítico. Macri se siente cómodo con Netanyahu y Trump y no con Evo Morales y Maduro. En lugar de alinearse con quienes quieren la unidad de Latinoamérica, prefiere alinearse con los sectores más belicistas del mundo”, opinó el presidente del Llamamiento Argentino Judío, Jorge Elbaum al diario Contexto.

En el medio del estrés financiero que vive Macri en Argentina, las relaciones diplomáticas pasaron a un segundo plano y decidió no intervenir en la decisión de los jugadores, a pesar de los pedidos de Netanyahu y varios funcionarios del gobierno extranjero. “Esperamos una decisión final. Todavía tengo una esperanza de que la decisión final pueda ser diferente”, declaró el director general del ministerio de Deportes de Israel, Yossie Sharabi.