El chef más recordado: Bourdain y Obama, en un restaurante en Vietnam

El Canciller - Comentarios

Anthony Bourdain dedicó gran parte de su carrera culinaria a las cámaras de televisión y fue uno de los pioneros en mostrar la cocina de una manera informal, cotidiana y recorriendo el mundo por los lugares más recónditos e interesantes.

Entre sus grandes invitados, uno destacó por su importancia y por lo peculiar de la cena. Bourdain eligió llevar al entonces Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a comer a un lugar callejero de Vietnam en donde el plato costaba solamente seis dólares y se sentaron en banquitos de plástico.

“Nunca vi a alguien disfrutar tanto una cerveza fría en un vaso de plástico como el Presidente Obama”, le confesó el chef al periodista Anderson Cooper cuando le relataba que nadie, ni siquiera sus camarógrafos, estaban al tanto de que el ex mandatario iba a estar presente y que iban a cenar en un lugar tan austero para los protocolos presidenciales. “Cuando me llamaron de la Casa Blanca para hacer algo, me pareció que debíamos hacerlo en serio, en un lugar de trabajadores como todo lo que representa Barack“, agregó.

Además de la particularidad estética, el encuentro significó un acercamiento e interés real entre Estados Unidos y Vietnam. Durante años, ambos países estuvieron muy distanciados por las rígidas políticas armamentistas que aplicó el país de América del Norte al asiático tras la recordada guerra de los años 60.

La visita de Obama al presidente fue emblemática pero el acercamiento a la cultura local y a los vietnamitas comúnes fue un paso más allá que remarcó el carisma del ex presidente y afianzó un intento de unión entre las dos sociedades dispares. Todo esto sucedió gracias a Bourdain, el gran artifice de la reunión.

“Banquitos de plástico bajo, fideos baratos pero deliciosos, cerveza fría de Hanoi”. Así recordaré a Tony. Nos enseñó sobre la comida, pero más importante aún, sobre su capacidad para reunirnos. Para hacernos sentir un poco menos miedosos de lo desconocido. Lo extrañaremos“, con estas palabras despidió Obama a su compañero de mesa.