El capricho de Angelici y el paseo en Barcelona

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Mientras los hinchas tachan los días para el partido de vuelta frente a Libertad por la Copa Libertadores, y con el resultado ya puesto, la pregunta vuelve a surgir: ¿Tenía sentido viajar más de 20 mil kilómetros (la distancia que hay entre Buenos Aires y Barcelona, ida y vuelta) para ser goleados por los blaugranas en la Copa Joan Gamper?

Está claro que nadie podrá sacarle al Focus Villa o Wanchope Ábila la felicidad de haber jugado en una de las canchas más míticas del planeta y de haberse sacado una foto con Lionel Messi, pero el amistoso en pleno inicio de la temporada parece innecesario.

Quizás así lo asumió Guillermo Barros Schelotto, ajeno a las decisiones de la dirigencia (Boca habría embolsado unos US$700 mil por este encuentro), que decidió mandar a la cancha a un equipo alternativo y poner a algunos titulares a cuentagotas en el segundo tiempo.

Hace algunas semanas era noticia en todos los portales la cantidad de dinero que Boca gastó en este último mercado de pases: alrededor de US$20 millones. Ante ese panorama, ganar “apenas” US$700 mil no parece moverle demasiado la aguja. Plata, por lo visto, no falta.

Entonces, teniendo en cuenta que en dos semanas, en Asunción, se juega el objetivo del año, no parece necesario el cansancio y la exposición a potenciales lesiones ¿Será la obsesión de Daniel Angelici por impulsar la marca Boca en el Viejo Continente? ¿A esto se refería el presidente a fines de 2011, cuando, en plena campaña, le pedía a los hinchas que tuvieran el pasaporte al día?

A dos semanas de jugarse en Asunción el objetivo del año, no parece necesario el cansancio y la exposición a potenciales lesiones.

Demasiadas preguntas para tan pocas respuestas. Dentro y fuera de la cancha. El 0-3 quedará apenas para las estadísticas. Quiérase o no, la diferencia entre los equipos tops del fútbol europeo y el sudamericano, hoy por hoy, es abismal.

Ahora, es cuestión de dar vuelta la página y enfocarse en lo que realmente importa: mantener el liderazgo de la Superliga y la ventaja obtenida hace una semana en La Bombonera frente a los paraguayos. Y, claro, rezar para que este viaje sin mucho sentido no pase factura.