El cambio cultural de ir a la cancha

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Estudiantes tiene un estadio de vanguardia, pero no sólo en su estructura sino también en un concepto comercial, apuntado a generar fondos para solventar los gastos de su mantenimiento. También cultural, impulsando un sector de la ciudad de La Plata últimamente quedado en el tiempo.

El estadio se diseñó a mediados de 2001, con un país en una de sus tantas crisis. Pero esa lejanía no impidió que fuese pensado de otra manera. Y potenciado por el actual presidente Juan Sebastián Verón, que le dio la impronta de estadios europeos, esos que conoció en su década jugando allí.

Juan Prates es prosecretario de finanzas y estuvo los últimos dos años metido en la obra, a cargo del ingeniero Juan Calderón y del arquitecto Miguel Menno. Entre los tres idearon una cancha de fútbol, pero también un escenario con un paseo comercial gastronómico, microcine y salón de eventos, oficinas, restaurantes y hasta un estacionamiento diario para ahorrarles un problema a decenas de platenses que no saben qué hacer con su vehículo en horario laboral.

“Este estadio se diferencia en su concepto. Está pensado para que funcione todos los días. No tendrá un portón que se abra sólo cuando haya partido. Y no sólo para la gente de Estudiantes, ya que en los sectores comerciales tratamos de no invadir con nuestros colores”, contó a modo de presentación y dio un dato para quienes no son de La Plata: “Por su ubicación, en Buenos Aires sería como la facultad de Derecho de la UBA: la entrada a Palermo. En nuestro caso es el ingreso al Bosque, una zona de La Plata que estaba venida a menos”.

La principal atracción está debajo y detrás de una de las tribunas, la que hasta hace unos años era la local. Allí, una importante firma -que opera en varios shoppings argentinos- montó un corredor gastronómico con sede interior pero con un patio de comidas exterior. Pizzas, hamburguesas, helados, comidas rápidas y juegos para niños, de día y de noche, con pantallas gigantes, juegos, espectáculos circenses y mucho más. Lleva el nombre Paseo de los Profesores, en homenaje a los cinco delanteros de la década del ’30: Lauri, Scopelli, Ferreira, Zozaya y Guaita.

En el primer piso funcionará desde enero un gimnasio de la cadena Sport Club, que fue una de las firmas que hace años aportó dinero por adelantado para la construcción del estadio: un millón de dólares. La empresa está conectada con Experiencia Fútbol, la otra socia comercial de Verón, que en 2015 adelantó seis millones de dólares a modo de adelanto para seguir con las obras. Hoy es la encargada de la venta de plateas y tendrá esa misión hasta recuperar lo invertido.

El predio, además, tiene un estacionamiento para 350 autos, que funcionará todos los días. Está ubicado a cinco o seis cuadras del nuevo centro comercial de la Ciudad y a unas diez de los principales ministerios provinciales. “Será para todo público salvo tres horas antes de cada partido”.

“No tenemos cerrado el presupuesto operativo del estadio y ni el plantel fijo necesario, pero con el dinero de los espacios concesionados deberíamos estar cubiertos. Todos esos espacios, además de pagar un canon mensual, están a porcentaje con piso anual. Los mismos operadores brindan el servicio de cancha, con un porcentaje para el Club. A todo eso le vamos a sumar visitas guiadas que entendemos funcionará muy bien”, continuó el dirigente, y adelantó que la cadena de gimnasios tiene proyectado comenzar el próximo año la construcción de una pileta cubierta debajo de la otra tribuna popular.

“La sala de prensa es un auditorio muy importante que está conectada a un salón de usos múltiples que puede ser alquilado a instituciones para conferencias, cursos, congresos o eventos. Los días de partido será estacionamiento exclusivo para árbitros y personalidades de Superliga”, siguió Prates para detallar los recursos que tendrá el nuevo estadio de Estudiantes para generar recursos y potenciar al Bosque platense, un pulmón verde que quiere ser Palermo.

En el proyecto faltan dos espacios que todavía no fueron edificados: las esquinas. Por la forma, declive y altura de las tribunas, no podrá integrarse como gradas, sino que se diseñaron allí dos edificios con oficinas. E incluso tiempo atrás se pensó la construcción de una cadena de cines.

Debajo de la tribuna que tiene los palcos, sobre la avenida 1, ya funciona un bar temático, con mesas alrededor del campo de juego, una estatua de Carlos Bilardo, un museo y un sector de juegos audiovisuales. “Se denomina Experiencia Uno. Está dividido en tres partes: una con la historia del estadio, una película de cinco minutos con la historia institucional del Club y una última con una pantalla de cinco metros por 1 metro de alfo totalmente digital, que permita recorrer todos los títulos”.

En el edificio de palcos, Estudiantes generó espacios corporativos, ideales para la activación de marketing. En este primer momento están Telecom, Banco Itaú, Flow, un hotel y una empresa periodística platense. Es un sector que se denomina hospitality empresarial, tanto en eventos deportivos como en actividades diarias. En dicho edificio se realizarán todos los días eventos organizados por las empresas que operan allí.

Simpatizantes de Estudiantes, durante los festejos de anoche por la inauguración del nuevo estadio del club. Foto NA

Una estructura de primer nivel

El estadio también es de vanguardia tribunas para adentro. Allí jugará Estudiantes en la Superliga y en futuras copas internacionales (si es que se clasifica). Pero también está asegurada la presencia de Los Pumas, recitales y hasta un Juego de las Estrellas del fútbol argentino. “Hoy por hoy este estadio no está preparado para recibir dos parcialidades para competencia tipo Copa Argentina”, confesaron desde la gerencia del Pincha.

La parte alta de la tribuna, donde están las cabinas, tiene lugar para las oficinas de los staff de rugby: dos sectores para los entrenadores y sus equipos. Ya fue supervisado por autoridades de la UAR, que garantizaron partidos de Los Pumas, que en 2020 algún partido en La Plata jugarán. “Está preparado el campo de juego, las camisas para el sostén de las haches, los vestuarios y hasta los bancos de suplentes con capacidad ampliada”, detallaron desde la secretaría de obras del nuevo estadio.

“Nuestra idea es cambiar la cultura del público. Queremos que vayan más temprano, en familia y tengan un espectáculo antes y después de los partidos. Que los hinchas estén mucho tiempo dentro del estadio y para eso les vamos a ofrecer actividades, además de los shows y todos los centros gastronómicos. Por ejemplo, nuestro equipo de e-sports estará con sus consolas para jugar con los hinchas, que podrán seguir las alternativas por las pantallas gigantes”, agregó Prates, que adelantó están trabajado para que -a falta de partidos de Reserva- se enfrenten virtualmente al equipo rival en la categoría e-sports.

evo estadio del club Estudiantes de La Plata “Jose Luis Hirschi”. Foto NA

Para entrar y salir, moverse y estar cómodo dentro del estadio, Estudiantes trabajó para que los accesos sean cómodos. Los baños son más amplios que en otros estadios. Lo mismo con las bocas de accesos. “Después de Cromañón hubo un cambio en la construcción. Y este estadio debe ser de los pocos que se construyeron luego. Respeta todas las reglas que a los preexistentes se les dejó pasar por alto porque, de lo contrario, hubiesen quedado todos clausurados”, informó el dirigente. Por ejemplo, no hay sectores que reúnan más de 10 mil personas y por eso una de las dos cabeceras se dividió con una platea baja. El ancho de puertas de evacuación respeta todas las exigencias y por eso quienes acudan al estadio podrán entrar y salir con comodidad.

“Las únicas canchas de la Argentina sin alambrados son la de Estudiantes y el estadio único. Las otras tienen, en mayor o menor medida, algo que obstaculiza la vista y permite la colocación de banderas que aportan al folklore pero perjudican al espectador común”, siguió Prates, que valoró la cercanía con el campo y los protagonistas. Y destacó el cambio cultural de un escenario que deberán cuidarlos entre todos: las jaboneras de los baños son de aluminio igual que los dispenser de papel. Y en todo el estadio habrá 240 televisores en los descansos de las tribunas, para todos puedan seguir las alternativas del partido (y publicidades) aun no estando en zona de visión.

Los recitales están dentro de la agenda. El campo de juego (mitad sintético y mitad natural) permite la colocación de escenarios sin perjudicar al terreno. Podría ser como las noches de inauguración en la mitad o con un formato más potente, que estaría sobre la cabecera de la calle 57, para poder utilizar el paseo gastronómico de la cabecera de enfrente. “Está pensado así, e incluso el piso tiene un hormigón más pesado de ese lado”.

Las productoras que organizan shows encontrarán en el sistema lumínico un punto de atracción. Es el único estadio full led de la Argentina. Hasta el estacionamiento tiene lámparas led. “Son reflectores que tienen tres tiras de pantallas internas que se pueden manejar de manera independiente desde una consola. Se puede prender un tercio de cada reflector, dos tercios o la totalidad, de manera continua o con flashes –siguió el directivo de las bondades de la instalación Phillips Signify, que cuenta con controlador de ArenaVision, el mismo que tiene el Wanda Metropolitano-. Eso nos permite hacer olas, audioritmo o todas cosas ideales para el juego lumínico”.

Está tan pensado este estadio que el agua de lluvia se utiliza para riego y sanitarios. Se mantiene en las fosas con un sistema de compuertas y vertederos que sirve para ahorrar agua. Por eso, y por la energía solar más eólica que utiliza en varios sectores, Estudiantes tiene el certificado de estadio Eco sustentable. Y también un estadio de vanguardia para que la experiencia de ir a ver un partido sea algo más completa que gritar, insultar y comer un choripán.