Domar la inflación y dejar de financiar al Tesoro: las indicaciones del FMI en plena crisis

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Las expectativas por el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional crecen minuto a minuto. El equipo técnico de la entidad ya se fue del país y se espera que el lunes o martes se conozcan los detalles de las medidas que se implementarán. ¿Qué se sabe hasta el momento?

Tras la caída del dólar de esta semana y una pequeña tranquilidad después de la sufrida corrida cambiaria, el FMI habría acordado continuar ayudando a la Argentina si se llevan a cabo las indicaciones discutidas.

Con las estrategias de Sturzenegger ya olvidadas, el objetivo sería ponerle un techo a la emisión de pesos. El Banco Central sólo podrá hacerlo para estabilizar al dólar y no financiará más al Tesoro.

“El BCRA va a intervenir en determinadas circunstancias y no todos los días. La banda podría tener un techo de $44 y un piso de $36, con un promedio de $40”, explicó Marcelo Bonelli en Radio Mitre.

La política monetaria “es banda cambiaria e ir ajustando por inflación”, definió el conductor de Sábado Tempranísimo confirmando la aceptación del Fondo a estos términos.

Esta estrategia se verá enmarcada en la fuerte inflación que se sentirá en los próximos meses. Mientras que agosto aumentó en promedio un 4%, se espera que septiembre supere el 6% y no bajará hasta noviembre. El 2018 ya está perdido y se piensan todas las medidas en base a la página en blanco que parece ser el 2019.

Mientras que el discutido Presupuesto estipula un optimista 23% de inflación en el año electoral, el BCRA estaría un poco más distendido al no tener que financiar el Tesoro, como confirmaría el acuerdo.

El porcentaje planteado sería una utopía difícil de alcanzar, pero el optimismo se basa en que, una vez desarmada la bola de Lebacs que generó Sturzenegger, no habría necesidad de volcar más pesos al mercado.

Una situación en donde haya un dólar estable, sin aumentos tarifarios significativos y con muy baja emisión monetaria, es la fórmula a la que apuesta Dujovne para convencer a Lagarde.