Dólar, tasa de interés e inflación: crece la desconfianza del mercado en Sandleris

El Canciller - Comentarios

A pesar de que el Gobierno relativiza las escaladas del dólar, de la tasa de interés y del riesgo país, en el círculo de los economistas que analizan los movimientos del tipo de cambio hay un diagnóstico común que sintetizó Juan Carlos de Pablo: “El jueguito de la tasa y el dólar termina mal”. La inflación de marzo, por su parte, tampoco aportaría optimismo al escenario.

Al cierre de la rueda del martes, la divisa estadounidense cotiza a $42,40 en su versión mayorista y la tasa de interés de las Leliq se ubica en 66,73%. La misma, que sube para controlar las escaladas del tipo de cambio, afecta la economía real: la desocupación subió a 9,1%, cada tres días una empresa pide la apertura del procedimiento preventivo de crisis, la capacidad ociosa de la industria se acerca al 50% (en otras palabras, se está produciendo la mitad de lo que se podría).


Dólar y bandas de flotación. Fuente: Christian Buteler.

La doctrina monetaria que llegó con la asunción de Guido Sandleris al Banco Central contemplaba el nulo crecimiento de la base monetaria, la emisión de Leliq para barrer pesos de la economía y unas altas tasas de interés para sostener el tipo de cambio, que venía de una profunda corrida en la era de su antecesor, Luis Caputo. Hacia febrero, el nuevo plan monetario parecía mostrar algunos resultados: la tasa bajaba, el dólar se encontraba pegado a la franja inferior de flotación y el BCRA compraba dólares para sostenerlo, aumentando las reservas.

En diálogo con ElCanciller, el analista financiero Christian Buteler explicó que la baja de la tasa, que se prolongó hasta  mediados de febrero, “se dio en un contexto global donde todas las monedas caían frente al dólar”. “No era algo exclusivo de Argentina, por eso fue un error comprar dólares para sostener el tipo de cambio. Cuando se terminó, volvieron a aparecer las mismas dudas de siempre y el Banco Central tuvo que volver a subir la tasa y hasta que volver a retirar la misma cantidad de pesos que habíamos emitido para comprar dólares”, señaló.


Christian Buteler (@CButeler), analista financiero.

“Seguimos con una inflación muy alta y con muchas dudas sobre el futuro político y económico del país. Eso se refleja mucho en una moneda tan débil como la nuestra”, agregó.

En la misma línea, el director de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño, expresó que en la segunda quincena de febrero el contexto externo se deterioró y, en consecuencia, tanto el dólar como la tasa “reaccionaron al alza”. Sin embargo, a partir de finales de febrero, explica Caamaño, el régimen del Banco Central se fue desdibujando.  “El BCRA empezó a intentar que la tasa sobrereaccione y factores locales económicos y políticos entraron en juego”, subrayó.


Gabriel Caamaño (@EcoLedesma), director de la consultora Ledesma.

Para Caamaño, el Banco Central, al intentar controlar el tipo de cambio día a día, fuerza su propio régimen de agregados monetarios, en el que el dólar es “naturalmente más volátil” que en otros programas. “Es como usar un destornillador plano para un tornillo en cruz”, explicó; y resumió: “El mercado ve eso y actúa en consecuencia: te lo termina cobrando”.

Recesión económica


El nivel de tasas superior al 60% es de los más altos del mundo. “Las altas tasas impactan en la actividad profundizando la recesión. Una empresa que quiere pasar este momento de baja de actividad, en el que le bajan los ingresos, y quisiera financiarse sin tocar personal o mover muchas variables no encuentra posibilidades de tomar un crédito a este nivel de tasas”, explicó Buteler, en tanto que agregó que el interés que pagan las Leliq genera un importante problema a futuro, debido al stock acumulado que podrían terminar volcados nuevamente en la economía. “Las Leliq van a un camino similar que las Lebac”, sintetizó.