Dólar, petróleo y soja: los factores que pueden alterar la inflación y mantienen en vilo al Gobierno

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Después de que el índice de precios al consumidor mostrara una suba de 3,4% en abril alcanzando una inflación acumulada del 55,8%, el Gobierno busca de cara a octubre, mantener bajo control tres de los ejes que mayor impacto tienen en la economía local: el costo del dólar, el petróleo y la soja.

Con un mayo atravesado por aumentos, que incluyen un 5% en combustibles, un 33% en peajes, un 27% en agua y un 4% en electricidad, la inflación trepa de forma periódica y sostenida y complica el escenario del Gobierno de cara a octubre.

El Ejecutivo confiaba en que el dólar iba a mantenerse estable durante los primeros meses de 2019. Pero lejos de eso, con un costo de $46 y tasas de Leliq superiores al 70% que resultan cada vez menos eficientes para alcanzar sus objetivos de contención inflacionaria, se complica terminar con la escasez de oferta.

Desde el Palacio de Hacienda apostaban a que las mayores inyecciones de liquidez llegaran desde Vaca Muerta y el campo para generar un colchón de dólares que permita posicionar a Mauricio Macri de cara a las elecciones.

Y pese a que en marzo esperaban que los exportadores del agro vendieran sus cosechas no sólo para hacer frente a la campaña 2018 sino también para aumentar el ingreso de divisas, la liquidación en ese mes disminuyó un 19,6%.

Por eso, pese a la tan celebrada cosecha récord, la venta fue la más baja desde 2010, alcanzando US$1 mil millones y US$4 mil millones durante el primer trimestre del 2019, un 10,5 % menos que el año anterior.

Por su parte, cerca del invierno y con un aumento en el precio internacional del petróleo que se transfiere al del gas natural licuado, se estima que en el mercado doméstico aumentará la demanda y las importaciones podrían consumir gran parte de la liquidez con la que cuentan desde el Gabinete.

Esta situación, además, se traducirá en nuevos aumentos en los precios de los combustibles y su posterior impacto en productos de consumo final, incluidos alimentos.

En un escenario de recesión económica y con una planificación de ajuste, la mesa chica del oficialismo deberá evaluar cómo contener los aumentos para evitar que crezcan los números rojos. A cinco meses de las elecciones, un mayor aumento de la inflación pone en jaque a Macri y afecta la reelección.