Del éxito de los US$400 millones al cierre de locales: la debacle del DOT en plena recesión

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El DOT Baires Shopping es un infraestructura de 173.000 metros cuadrados que quedó vacía tras la debacle de la crisis. Como un ejemplo de la situación económica actual de Argentina, el gigante contenedor de tiendas de primera línea vive unos días silenciosos, sin el ruido del centenar de personas que solían recorrer sus pasillos adquiriendo nuevas prendas.

La creación de los desarrolladores IRSA, que costó 450 millones de dólares en 2009, está sufriendo la devaluación con la huída del país de la cadena de supermercados WalMart, quienes tenían su mayor hipermercado en el shopping.

La semana pasada, de un día para el otro, la marca estadounidense cerró sus puertas y despidió a los empleados. Por el momento, las otras tiendas siguen abiertas pero los empleados no son optimistas para el futuro cercano.

“Las únicas veces que tenemos un grupo grande de compradores es cuando llegan los tours para turistas. En el último mes, vendimos más a brasileros, chilenos y uruguayos que a argentinos”, le relató Carlos, empleado de una conocida librería al medio ABC News.Lo mismo sucede en los locales de indumentaria, tecnología, las cafeterías y jugueterías.

La crisis de consumo que sufren las medianas y pequeñas empresas también sacudió a las grandes compañías, arrastrada por la inflación (llegaría al 42% en el año) y un dólar que roza los $40. En la lista, además del Dot, aparecen grandes shoppings como el Abasto y el Alto Palermo. En el Gobierno, sin embargo, confían en un repunte para que crezcan las ventas en el país.