Del “equilibrio interno” de Alberto al respaldo de Insaurralde para Máximo: ¿fin? del conflicto por la Presidencia del PJ bonaerense

El líder de La Cámpora había cuestionado a la conducción actual y el jefe del Estado procuró que la sangre no llegara al río.
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Luego de recibir el beneplácito del presidente Alberto Fernández y en medio de una fuerte puja con intendentes bonaerenses, el jefe de bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, se llevó este lunes un fuerte voto a su favor del jefe comunal de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, para robustecer su candidatura a la Presidencia del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires.

“El peronismo bonaerense tiene la oportunidad histórica de integrar mediante un proyecto de país y de Provincia el movimiento y el partido. Por eso la enorme mayoría de los dirigentes y militantes deseamos que el compañero Máximo Kirchner sea el presidente del PJ de la Provincia. Máximo conjuga la sensibilidad social y la capacidad que necesitamos en esta etapa de reconstrucción”, afirmó en su cuenta de Twitter.

“Confiamos en el compañero Máximo para conducir el PJ de la Provincia y organizar una militancia transformadora que nos acerque a un desarrollo federal y equitativo. Con Alberto Fernández presidente del PJ Nacional y Máximo al frente del PJ de la Provincia, consolidamos el camino que nos permitirá ponernos de una vez y para siempre de pie con soberanía política, independencia económica y justicia social”, amplió.

La disputa entre el titular de La Cámpora y los intendentes peronistas por el liderazgo del partido se había hecho carne en el interior de la coalición oficialista luego de que en un reciente mitín, Máximo Kirchner acusara al actual presidente del PJ, Gustavo Menéndez, al vice, Fernando Gray, y al jefe comunal de Hurlingham, Juan Zabaleta, de ensayar operaciones políticas contra él.

En el último acto conjunto que realizó el Frente de Todos en La Plata para darle un cierre formal al 2020, el camporista había pedido, ante la mirada de los 135 intendentes bonaerenses, “dejar las discusiones electorales para más adelante”. Por lo bajo, Máximo Kirchner también trabajaba en esos días para impedir la derogación de las PASO 2021, un proyecto de los gobernadores que por ahora no ha tenido cauce en el Congreso.

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Frente a ese escenario, el primer mandatario ya había salido a sentar posición este domingo, cuando sostuvo, en diálogo con Radio 10, que el líder de la bancada oficialista en la Cámara baja es “un hombre preparado, un gran dirigente, con capacidad de diálogo”, que tiene “todas las virtudes para ocupar un cargo de esa naturaleza“. Fernández también bregó por “hacer un esfuerzo para estar juntos” y “respetar los equilibrios” al interior de la coalición de gobierno.

“Hay un montón de compañeros que me han pedido que yo sea presidente del Partido Justicialista a nivel nacional. Y hay compañeros que quieren que Máximo sea el presidente del partido a nivel provincial. A mí todo me parece bien, me parece posible“, sentenció. La definición de las autoridades se aguarda para febrero o marzo próximo.

El jefe del Estado encomendó en sus ministros de Interior, Eduardo Wado De Pedro, y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, las gestiones con los caciques bonaerenses para que la sangre no llegara al río. Luego de los contactos efectuados en el fin de semana, desde la Casa Rosada confían en que el conflicto quedará saldado.