Del Congreso a Marcos Paz: el drama de Esteban Rossano, uno de los detenidos de Bonadio

Esteban Rossano lleva 42 días en la cárcel. Lo arrestaron la tarde del 14 de diciembre en medio de la represión mientras se intentaba tratar la reforma previsional. Su padre denuncia que le plantaron pruebas y pide por su libertad.
El Canciller - Comentarios

La tarde del 14 de diciembre último el Gobierno intentó por primera vez aprobar la reforma previsional en el Congreso. Significó para Esteban Rossano (19) el inicio de la pesadilla más grande de su vida. A la salida de estación Sáenz Peña de la línea A del subte, la Gendarmería lo detuvo en medio de una represión que se vivía en las inmediaciones del parlamento. Había ido con un amigo a pasear por Capital Federal.

—”¡Ese estaba tirando botellas de vidrio!”. gritó un gendarme mientras lo señalaba a Esteban. Los dos adolescentes estaban ayudando a una mujer que terminó detenida. Minutos después estaba precintado y tirado en el suelo sin entender qué pasaba, mientras todo alrededor era un caos.

“Ya había empezado a hacer los trámites para entrar el año que viene al Ejército”, cuenta su padre

Aquél dia, Esteban y un amigo se tomaron el tren Sarmiento rumbo a Once. Cuando llegaron a la estación, le preguntaron a una mujer como había que hacer para llegar al Mc Donalds del Obelisco. “Línea A, estación Lima”, fue la respuesta. Como si fuera una trampa del destino, se bajaron antes, en el epicentro de la represión que desataba Gendarmería. Esteban desde hace 42 días que permanece en el penal de Marcos Paz por decisión del juez federal Claudio Bonadio.

Su padre, Pablo Rossano, sostiene que su hijo es inocente. “Destruido es una palabra que creo que queda chica. Porque la verdad tengo a mi bebé ahí dentro. Cuando pienso que él está ahí, entre toda esa gente, para mi es una pesadilla”, cuenta, en diálogo con elCanciller.com. Rossano es desde hace 25 años vendedor ambulante en la parada del 236, que une Morón con Laferrere. Allí vende helados y bebidas frías. Entre los viajes al penal y a los tribunales -incluyendo la comida que le lleva a su hijo- lleva gastados más de $25.000, según relata.

La dificultad es doble: tampoco le queda margen de tiempo para trabajar y recuperar algo de ese dinero. “Si esto sige así, no sé como voy a seguir”, agrega el hombre, conmovido por la situación.

La última vez que Rossano vio a su hijo Esteban fue el lunes en Comodoro Py: solo pudo charlar diez minutos ante la presencia del mismo Bonadio. Está a la expectativa de una resolución judicial inminente, según le confirmaron desde el juzgado. El juez lo acusa a Esteban de “Intimidación pública”. “El lunes tuvo una ampliación de la declaración indagatoria. Ahí me dijeron que en dos o tres días iban a tomar una determinación. Asi que estamos esperando”, cierra. Hoy, puede ser el día.